La Corte Constitucional de Colombia emitió una sentencia en la que aprueba la reforma pensional radicada por el gobierno de Gustavo Petro, pero al mismo tiempo devuelve al Congreso nueve artículos del texto para una nueva revisión. La decisión marca un punto clave en uno de los proyectos sociales más ambiciosos de la actual administración.
La reforma pensional había sido una de las apuestas centrales del gobierno Petro desde el inicio de su mandato. El proyecto buscaba modificar el sistema de pensiones vigente, con cambios en las edades de jubilación, las cotizaciones y la administración de los recursos, especialmente a través del papel de Colpensiones frente a los fondos privados.
El retorno de los nueve artículos al Congreso implica que el Legislativo deberá volver a debatir y votar esos puntos específicos del texto. Hasta que eso ocurra, la aplicación plena de la reforma queda en suspenso en los apartados devueltos, mientras que el resto de la normativa aprobada por la Corte entra en vigencia según los plazos que la propia sentencia establezca.
La noticia generó reacciones divididas en el ámbito político. Sectores cercanos al gobierno celebraron el aval como un respaldo a los derechos de los trabajadores y a la transición hacia un modelo con mayor participación estatal. Por su parte, partidos de oposición cuestionaron varios de los artículos devueltos y pidieron revisar el impacto fiscal de la reforma.
Para los ciudadanos, lo aprobado significa reglas claras en buena parte del sistema, pero los artículos devueltos generan incertidumbre sobre puntos sensibles. Los sindicatos y asociaciones de pensionados pidieron que el Congreso respete el espíritu original del proyecto. Los gremios económicos, en cambio, reiteraron sus reparos sobre la sostenibilidad financiera del nuevo esquema.
Ahora el Congreso de la República asume un nuevo debate en el que tendrá que decidir si reintroduce los artículos tal como estaban, los modifica o los elimina. Cualquier cambio exigirá nuevamente el trámite legislativo completo, incluyendo debates en comisiones y plenarias de Senado y Cámara.
El Ejecutivo, por su parte, quedó a la espera de los términos exactos de la sentencia para reaccionar de forma oficial. En las primeras horas se conocieron declaraciones de ministros y aliados del gobierno resaltando que la Corte dejó en pie el grueso de la reforma, mientras que voces críticas insistieron en que los artículos devueltos eran precisamente los más estructurales.
La reforma pensional queda así en una nueva etapa. Lo que sigue es el movimiento del Congreso, la reglamentación por parte del Gobierno y la implementación gradual del nuevo sistema para millones de colombianos que hoy cotizan o están próximos a pensionarse.
