La Asociación Nacional de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), presidida por Paula Cortés Calle, presentó ante el Gobierno nacional un conjunto de solicitudes económicas dirigidas a recuperar la actividad turística en las regiones golpeadas por el reciente sismo. La propuesta se dio a conocer durante la instalación del 30° Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo, según informó El Colombiano.
El paquete incluye tres ejes centrales. El primero es la creación de líneas de crédito accesibles para los operadores turísticos, con el fin de darles liquidez mientras se restablece la demanda. El segundo es una reducción temporal del IVA sobre los servicios turísticos en los municipios afectados. El tercero es un subsidio al empleo formal del sector, pensado para sostener los puestos de trabajo que dependen directamente de la llegada de visitantes.
Anato agrupa a las agencias de viajes y operadores turísticos del país y participa de manera periódica en la discusión de políticas públicas del sector. El turismo representa una porción significativa de la economía regional en zonas históricamente dependientes de esta actividad, por lo que un fenómeno natural como un sismo suele traducirse en cancelaciones masivas, cierre temporal de hoteles y caída del empleo informal asociado.
La presidenta ejecutiva de Anato, Paula Cortés Calle, expuso las propuestas en el marco del congreso gremial, un escenario que reúne a los principales actores de la cadena turística nacional. La idea es que las medidas lleguen como respuesta directa a la contingencia derivada del movimiento telúrico, sin esperar a los tiempos ordinarios de la política económica.
Para los municipios afectados, la caída del turismo tiene efectos inmediatos en la hotelería, la gastronomía, el transporte terrestre y el comercio local. Las solicitudes de Anato apuntan justamente a sostener esa red de pequeños negocios que dependen del flujo de visitantes, muchos de los cuales operan con márgenes estrechos y pocas semanas de respaldo financiero.
Desde el punto de vista fiscal, una reducción temporal del IVA a los servicios turísticos implica sacrificar recaudación en el corto plazo a cambio de preservar empleo y demanda interna en las zonas damnificadas. Los créditos blandos, por su parte, requieren el respaldo de bancos públicos o garantías del Gobierno nacional, y el subsidio al empleo demanda partidas específicas dentro del presupuesto.
El Gobierno nacional aún no ha emitido una respuesta oficial formal a las tres solicitudes. En el sector turismo se espera que la propuesta sea evaluada por los ministerios de Hacienda, Comercio y Trabajo, junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, dado que se trata de medidas asociadas a una emergencia declarada por un desastre natural.
El 30° Congreso Nacional de Agendas de Viajes y Turismo sirve también como termómetro del estado de ánimo del gremio. En él, además de las propuestas al Ejecutivo, se discuten las perspectivas de conectividad aérea, la promoción internacional de Colombia como destino y los efectos del comportamiento del peso sobre los paquetes turísticos internos.
De aceptarse las propuestas, las zonas impactadas por el sismo podrían ver una recuperación más rápida del flujo de visitantes, una señal clave para los hoteles, restaurantes y guías locales que dependen de la temporada. De no prosperar, el sector advirtió que la reactivación tomará más tiempo y el empleo formal seguirá bajo presión.
