El presidente Abelardo de la Espriella y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, sostuvieron un encuentro con el propósito de estructurar soluciones a la crisis que atraviesa Afinia, el operador de energía eléctrica en la región Caribe y en parte de Antioquia. Según informó El Tiempo, la reunión buscó definir medidas inmediatas y de largo plazo para evitar un racionamiento del servicio.
Afinia, filial del Grupo EPM, asumió la operación del mercado que antes atendía Electricaribe tras la liquidación de esta última en 2020. Desde entonces, la empresa ha enfrentado reiteradas quejas por la calidad del servicio, especialmente por interrupciones prolongadas y demoras en la atención de daños. La región Caribe ha sido la más afectada por estas fallas.
En el encuentro, según la fuente, ambos mandatarios asumieron compromisos orientados a proteger la estabilidad energética y a preservar el orden público. La preocupación por un posible racionamiento ha crecido en las últimas semanas ante la cercanía de la temporada seca y el aumento de la demanda energética.
La reunión se dio en un contexto de tensión social por las continuas quejas ciudadanas. Comerciantes, residentes y líderes gremiales de Medellín y otras zonas atendidas por Afinia han reportado pérdidas económicas y afectaciones en la vida cotidiana derivadas de los cortes de luz.
El Gobierno nacional tiene dentro de sus competencias la regulación del sector eléctrico a través de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y la supervisión por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos. La empresa, por su parte, debe garantizar la continuidad y calidad del servicio conforme a los indicadores regulatorios establecidos.
Aunque la fuente no detalla las medidas específicas acordadas, sí precisa que se buscará evitar un racionamiento. Esto implica trabajar en aspectos como la capacidad de generación disponible, el mantenimiento de la infraestructura de transmisión y distribución y la respuesta operativa frente a contingencias.
El alcalde Gutiérrez ha sido un crítico recurrente del desempeño de Afinia en la ciudad. Su administración ha mediado en mesas técnicas con la empresa y ha exigido planes de mejora. La articulación directa con la Presidencia representa un nivel de interlocución distinto al habitual para este tipo de problemáticas.
Queda pendiente conocer el plan concreto que surgirá de este encuentro, los plazos para su ejecución y los indicadores que se usarán para medir su cumplimiento. La región estará atenta a si las soluciones anunciadas se traducen en mejoras visibles en la continuidad y calidad del servicio eléctrico.
Por ahora, el mensaje conjunto de las dos administraciones apunta a tranquilizar a la ciudadanía y a enviar una señal de coordinación institucional frente a un problema que lleva años sin resolverse de manera definitiva.
