Radiotelevisión Nacional de Colombia (RTVC), la entidad estatal que administra los canales públicos de televisión y las emisoras oficiales, atraviesa una crisis fiscal que el propio Gobierno reconoce. El reporte oficial habla de un déficit de 148.391 millones de pesos y de un riesgo cierto sobre la continuidad de la operación, según publicó Portafolio.co.
El origen del descalabro, de acuerdo con la información conocida, está en el destino que se le dio a partidas presupuestales. Aparecen recursos orientados a eventos y conciertos, rubros que nada tienen que ver con la misión informativa y cultural de la entidad, mientras quedaban sin atender obligaciones esenciales para el funcionamiento normal de RTVC.
RTVC no es un operador menor. Administra Señal Colombia y Canal Institucional, dos señales de alcance en la televisión pública, y la red de emisoras Radiónica, Radiónica La Equidad y la Radio Nacional de Colombia. Cualquier tropiezo operativo afecta la parrilla de contenido cultural, educativo y de servicio público que distingue a esos medios.
La entidad se financia principalmente con aportes del Presupuesto Nacional y, en menor medida, con ingresos comerciales por pauta y producción de contenido. Cuando el déficit supera los cien mil millones, como ocurre ahora, las posibilidades de cumplir compromisos con proveedores, pagar nóminas a tiempo o mantener la producción de programación se reducen de manera sensible.
El caso vuelve a abrir el debate sobre la supervisión financiera de las entidades adscritas al Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Los organismos de control, entre ellos la Contraloría General de la República y la Procuraduría, suelen revisar este tipo de movimientos presupuestales para determinar si hubo manejo irregular de los recursos públicos.
Para los ciudadanos, el impacto se mide en dos planos. En el corto plazo, existe el riesgo de interrupciones en la señal, retrasos en proyectos de producción o en el pago a colaboradores externos que abastecen de contenido a los canales públicos. En el mediano, la contingencia pone en tela de juicio la prioridad que el Estado le otorga a la comunicación pública frente a otros gastos.
El Gobierno, según el reporte de Portafolio.co, no entregó todavía un plan detallado para cerrar el hueco fiscal. Queda por saber si se buscará una adición presupuestal, un recorte en otras partidas o si la propia administración de RTVC deberá asumir ajustes internos mientras los organismos de control determinan eventuales responsabilidades disciplinarias o fiscales.
