Según la revista Semana, el ganador del preconteo en segunda vuelta, Abelardo de la Espriella, aún no asume el mando del país. Entre la jornada electoral y la posesión existe un periodo de transición definido por la Constitución y la tradición política colombiana.
En Colombia, la campaña presidencial culmina con una segunda vuelta cuando ningún candidato alcanza la mitad más uno de los votos válidos en la primera. El mecanismo, contemplado en la Constitución de 1991 y regulado por la Ley 996 de 2005, está pensado para que la ciudadanía confirme o ajuste su decisión con un segundo ejercicio de votación.
La posesión presidencial se realiza el 7 de agosto siguiente a la elección, fecha fijada por el artículo 133 de la Constitución. Hasta ese día, el presidente electo desarrolla una etapa de transición junto con su equipo de empalme, que se reúne con ministerios y entidades del Estado para preparar la llegada al poder.
Durante esas semanas, el presidente electo no ejerce funciones públicas ni ordena acciones de gobierno. Su papel se concentra en la selección de gabinete, el diseño de prioridades y la coordinación con la administración saliente para recibir informes sobre el estado de las instituciones.
El empalme es clave para la continuidad del Estado. Las carteras ministeriales, los organismos de control, la Fuerza Pública y entidades como el Banco de la República suelen entregar reportes sobre sus programas, proyectos en ejecución y pendientes pendientes, con el fin de que la nueva administración se entere del panorama completo antes de empezar a gobernar.
Para la ciudadanía, esta fase tiene efectos prácticos en la conformación del equipo de gobierno. Decisiones como el nombramiento de ministros, embajadores y directores de entidades descentralizadas se filtran o se anuncian durante estos días, lo que permite anticipar la orientación de las políticas públicas que se aplicarán a partir del 7 de agosto.
Colombia ha vivido transiciones de distinto tono a lo largo de su historia reciente. En 1994, 1998, 2002, 2010, 2018 y 2022 los presidentes electos asumieron en la fecha constitucional, con empalmes que variaron en duración y profundidad según la cercanía o distancia política con el gobierno saliente.
La publicación de Semana recordó que el conteo definitivo de los votos puede extender o esclarecer el panorama legal del proceso. Los formularios E-14 y E-24, sumados a las auditorías que realizan los organismos competentes, ratifican los resultados del preconteo. Una vez el proceso se declara conforme, la Registraduría expide la credencial y se formaliza la elección.
Para los ciudadanos, el dato clave es la fecha. Mientras se cumple el calendario, los ciudadanos pueden seguir la publicación del conteo definitivo y los reportes del equipo de transición sobre la conformación del gabinete y los temas prioritarios del nuevo gobierno.
