El presidente electo Abelardo de la Espriella abordó la situación del programa Colombia Mayor, destinado a entregar subsidios económicos a adultos mayores en condición de vulnerabilidad. Según la publicación de Minuto60, el mandatario electo les pidió algo específico a los beneficiarios y, al mismo tiempo, giró instrucciones a dos funcionarios de su equipo.
Colombia Mayor es un programa de transferencias condicionadas administrado por el Departamento de Prosperidad Social (DPS). Está orientado a personas mayores de 65 años, o de 60 años en condición de desplazamiento, que se encuentran en situación de pobreza extrema o vulnerabilidad y no cuentan con pensión. El apoyo se entrega de forma periódica y su cobertura, así como los montos, han variado a lo largo de los distintos gobiernos.
En años recientes, el programa ha enfrentado cuestionamientos por demoras en los pagos, filtración de beneficiarios y ajustes en los criterios de focalización. Los adultos mayores inscritos esperan cada ciclo la fecha exacta del giro, que normalmente se realiza a través de operadores bancarios y puntos de pago autorizados. Las demoras, cuando ocurren, generan impacto directo en hogares donde este ingreso es la principal fuente de sostenimiento.
De acuerdo con la nota de Minuto60, la intervención de De la Espriella se produjo luego de una revisión del estado del programa. El presidente electo habría detectado aspectos por corregir y trasladó esa preocupación a su equipo cercano, con la idea de que el esquema funcione de manera ordenada una vez arranque su gobierno. La instrucción a los dos funcionarios apunta, según el mismo medio, a garantizar la atención a los beneficiarios.
Para los adultos mayores inscritos, el mensaje tiene una lectura práctica: conocer cuándo se desembolsará el subsidio, qué montos recibirán y si habrá cambios en la mecánica del programa. La población beneficiaria, estimada en cientos de miles de personas en todo el país, depende de este apoyo para cubrir necesidades básicas como alimentación, medicamentos y servicios del hogar.
En el plano institucional, Prosperidad Social será la entidad encargada de operar el programa en la nueva administración. Cualquier transición implica procesos de empalme con el gobierno saliente, revisión de bases de datos de beneficiarios y validación de listados para evitar inclusiones o exclusiones indebidas. La directriz del presidente electo se inscribe en ese tipo de tareas previas al arranque formal del nuevo periodo.
La fuente no detalla qué pidió textualmente De la Espriella a los beneficiarios ni el nombre de los dos funcionarios a quienes se dirigió. Por tanto, el alcance exacto de la instrucción queda sujeto a la información publicada por Minuto60. El medio titula su nota con la pregunta sobre la fecha de pago, lo que indica que parte de la expectativa ciudadana gira en torno al calendario de los giros.
Por ahora, el episodio deja dos puntos de atención. Primero, el componente humano: los adultos mayores que esperan respuesta sobre los próximos desembolsos. Segundo, el componente institucional: la forma como el nuevo gobierno prepara la continuidad o los ajustes de un programa que llega a una de las poblaciones más sensibles del país y cuyo buen funcionamiento depende de articulación entre Prosperidad Social, los operadores de pago y los entes territoriales.
