El Decreto 1368 de 2026, firmado por el presidente Abelardo de la Espriella, actualiza el marco regulatorio para la expedición de permisos de porte de armas en Colombia. La norma conserva el esquema de acceso restringido que ha caracterizado la política de armas en el país durante las últimas décadas, según reportó Infobae.
Entre los elementos centrales del decreto se encuentran la inscripción digital de los solicitantes y la verificación previa de los requisitos legales. Este mecanismo busca centralizar el trámite en canales oficiales y reducir la discrecionalidad en el proceso, de acuerdo con la información publicada por Infobae.
El decreto establece de forma expresa que no aplica para permisos vencidos, cancelados o aquellos asociados a armas que hayan sido decomisadas por las autoridades. La exclusión cierra la puerta a la renovación automática y exige que cada solicitud sea evaluada de manera independiente.
La portación de armas en Colombia está regulada por el Comando General de las Fuerzas Militares, a través del Departamento de Control y Comercio de Armas, Municiones y Explosivos. Los permisos personales exigen, por regla general, acreditar capacidad técnica, antecedentes judiciales limpios, justificación de la necesidad del arma y la aprobación de estudios de seguridad.
El contexto de la medida se enmarca en el debate recurrente sobre la seguridad ciudadana y la circulación de armas de fuego en el país. Organizaciones civiles y de derechos humanos han planteado en distintas oportunidades que una regulación estricta reduce los riesgos de armamento en espacios públicos, mientras que sectores vinculados a la legítima defensa argumentan la necesidad de agilizar los trámites.
Para los ciudadanos, el impacto inmediato se traduce en procedimientos más uniformes y trazables. Quienes pretendan acceder al permiso deberán cumplir con los filtros de idoneidad y pasar por la verificación digital, un paso que añade transparencia al proceso pero que también demanda documentación completa por parte del solicitante.
La entrada en vigor del decreto deja abiertas algunas preguntas operativas. Infobae no precisa en su reporte el valor actualizado de los trámites ni el calendario exacto de implementación de la plataforma digital, dos aspectos que deberán ser aclarados en las próximas semanas por las autoridades competentes.
En definitiva, el Decreto 1368 de 2026 consolida un modelo de control previo sobre la tenencia y portación de armas, sin abrir la puerta a una flexibilización. La ciudadanía deberá estar atenta a las disposiciones complementarias que publique el Comando General para conocer los costos, los plazos y los canales habilitados.
