Según Blu Radio, un grupo de ciudadanos cubanos residentes en Colombia dirigió una comunicación al presidente Abelardo de La Espriella para solicitarle que preserve las relaciones diplomáticas con Cuba. En la carta, los firmantes expresan su inquietud por versiones que circulan sobre un posible distanciamiento entre Bogotá y La Habana.
El texto, reportado por la emisora, advierte sobre el impacto que tendría un eventual rompimiento de los lazos diplomáticos. Los firmantes subrayan que la ruptura afectaría los canales de cooperación existentes entre ambos países en áreas como cultura, educación, salud y comercio, sectores en los que históricamente ha habido intercambio.
Colombia y Cuba restablecieron relaciones diplomáticas en 2015, tras más de medio siglo de ruptura. Desde entonces se han mantenido misiones consulares en Bogotá y La Habana, y se han suscrito acuerdos en materia comercial, migratoria y de cooperación técnica. La relación bilateral ha atravesado altibajos, pero nunca se ha roto formalmente desde la normalización.
La carta resalta, además, el peso de la comunidad cubana en Colombia. Cifras de Migración Colombia indican que miles de ciudadanos cubanos residen en el país, muchos de ellos con estatus migratorio regularizado a través de permisos especiales de permanencia emitidos en años recientes. La comunidad se concentra en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali.
Otro de los puntos señalados por los firmantes es el vínculo humano entre ambas naciones. Señalan que familias, estudiantes y profesionales han construido proyectos de vida a ambos lados del Caribe gracias a los acuerdos vigentes, y temen que un enfriamiento diplomático ponga en riesgo esos procesos.
Desde el punto de vista consular, la ruptura de relaciones implicaría el cierre de embajadas y consulados. Eso dificultaría trámites de documentación, renovación de pasaportes, inscripción de actos civiles y asistencia a nacionales detenidos, servicios que hoy se prestan de manera regular en la sede diplomática de Bogotá.
Blu Radio no reportó, por ahora, una respuesta oficial de la Casa de Nariño ni del Ministerio de Relaciones Exteriores frente a la carta. Tampoco se conocieron pronunciamientos de la embajada de Cuba en Colombia sobre las versiones que habrían motivado la preocupación de los firmantes.
El episodio deja abiertas varias preguntas sobre el rumbo de la política exterior del gobierno de De La Espriella respecto al Caribe. Queda por definirse si la administración piensa mantener, ajustar o suspender los canales diplomáticos con La Habana, y si se abrirá un espacio formal de diálogo con la comunidad cubana residente en el país.
