El representante a la Cámara Daniel Briceño afirmó que cubrirá con recursos propios todos los costos del desplazamiento de los congresistas que asistan a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella. El anuncio lo hizo ante el cuestionamiento público sobre quién asumiría los gastos logísticos del evento.
Según el legislador, la ciudadanía no debe sufragar el traslado de los miembros del Congreso a la ceremonia de transmisión de mando. En esa línea, expresó: "Cubriré todos los costos", una declaración que buscó desligar el viaje del presupuesto público.
La posesión presidencial es el acto protocolario en el que el nuevo jefe de Estado asume el cargo ante el país. En Colombia, esta ceremonia concentra a los miembros de las tres ramas del poder público, invitados especiales y representaciones extranjeras, por lo que suele implicar una logística de transporte y hospedaje de gran escala.
El debate sobre quién paga estos traslados no es nuevo. En anteriores transmisiones de mando, distintos sectores han planteado si los recursos del erario deben destinarse a cubrir la movilidad de los funcionarios invitados. La discusión cobra relevancia porque el presupuesto de viaje de los congresistas es administrado por el Senado y la Cámara de Representantes.
Briceño, conocido por sus posiciones de control político al gasto público, ya había cuestionado en otras ocasiones el uso de recursos estatales para actividades que considera prescindibles. Su decisión de asumir los costos con dinero propio se inscribe en esa línea de vigilancia sobre el erario.
El gesto también pone en evidencia la organización previa de la posesión de De la Espriella. Aunque los detalles del acto central aún no se han difundido de forma masiva, la convocatoria a los congresistas y la expectativa de una asistencia numerosa requieren coordinaciones logísticas que hasta ahora empiezan a definirse.
Para los ciudadanos, el punto de fondo es si el desplazamiento de servidores públicos a actos oficiales puede o debe financiarse con dinero de la Nación. La postura de Briceño apunta a que cada funcionario asuma con recursos propios lo que no constituya una comisión estrictamente laboral o una representación institucional reglamentada.
El pronunciamiento se conoció a través del medio Infobae, que registró las declaraciones del congresista. Hasta el momento, ni el equipo organizador de la posesión ni otras bancadas se han pronunciado de forma pública sobre si imitarán la decisión o si solicitarán que el Estado cubra los gastos por la vía ordinaria.
Queda por ver cómo se articulan los traslados en la práctica, si otros legisladores aceptan la oferta de Briceño y bajo qué criterios se definirá la asistencia. La fecha de la ceremonia y el listado oficial de invitados son datos que el equipo de empalme presidencial deberá confirmar en las próximas semanas.
