Dos mujeres fueron capturadas en el municipio de Sabana de Torres, en Santander, mediante una notificación roja de Interpol. Las autoridades colombianas atendieron el requerimiento de la justicia ecuatoriana, que las vincula a una investigación por lavado de activos. La identidad de las detenidas no se había divulgado al cierre de la información entregada por la fuente.
Las mujeres son señaladas como esposa e hija de Adolfo Macías, conocido como alias Fito, uno de los cabecillas de la organización criminal Los Choneros y figura central en la crisis de seguridad que Ecuador declaró bajo estado de conflicto armado interno en enero de 2024. Su captura en Colombia se inscribe en la cooperación binacional que ambos países vienen estrechando para la persecución de economías ilícitas transfronterizas.
El operativo fue ejecutado por la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación. Las detenidas quedaron a disposición de las autoridades competentes mientras se concreta el proceso de traslado o respuesta al pedido de Ecuador, según los cauces diplomáticos y judiciales previstos en este tipo de capturas.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se pronunció públicamente sobre el resultado y dirigió un mensaje al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, con la frase “Juntos y con resultados”. El gesto fue interpretado como un reconocimiento a la colaboración entre las fuerzas de seguridad de los dos países, que en los últimos meses han intensificado el intercambio de inteligencia y operativos conjuntos contra organizaciones criminales.
La captura tiene implicaciones directas para los ciudadanos de ambos países. En Colombia, la operación refuerza la postura de cooperación frente a estructuras que usan el territorio nacional como refugio o ruta de lavado. En Ecuador, supone un avance en la investigación de los bienes y el patrimonio de Los Choneros, una de las bandas señaladas por el gobierno de Noboa como responsable de la escalada de violencia en las cárceles y las calles.
Alias Fito se fugó de la Penitenciaría del Litoral en enero de 2024, semanas después de que el gobierno ecuatoriano declarara el conflicto armado interno. Desde entonces, su nombre aparece en múltiples operativos en distintos países de la región, entre ellos Colombia, donde las autoridades han reportado capturas de personas y bienes asociados a su círculo familiar y financiero.
La fuente consultada no detalla las circunstancias de la captura ni los bienes o sumas de dinero eventualmente vinculadas a las detenidas. Tampoco se conoce de momento si las mujeres enfrentarán un proceso de extradición o serán juzgadas en Colombia por hechos cometidos en territorio nacional. La investigación sigue en curso.
El episodio se produce en un momento en que la relación bilateral entre Colombia y Ecuador atraviesa una etapa de mayor coordinación en materia de seguridad. El mensaje cruzado entre Noboa y De la Espriella marca el tono público del entendimiento: la lucha contra el crimen organizado como eje compartido entre los dos gobiernos.
