David Murcia Guzmán, condenado por el escándalo financiero de DMG, envió una carta a la Fiscalía General de la Nación desde la cárcel de Palogordo, en Santander, en la que se retractó de señalamientos que había formulado contra Abelardo de la Espriella. Según la información publicada por Infobae, Murcia sostuvo que esas afirmaciones "no son ciertos" y aprovechó la misiva para precisar el contexto en el que entregó aquella versión, ocurrida durante una entrevista en febrero.
El caso DMG es uno de los episodios más recordados de la historia financiera reciente de Colombia. La empresa captó recursos del público con la promesa de rentabilidades elevadas, hasta que las autoridades la cerraron por captación masiva e ilegal. El expediente judicial derivó en condenas contra Murcia y en un largo proceso que dejó a miles de ahorradores esperando el reconocimiento de sus créditos.
En la entrevista de febrero, Murcia había lanzado acusaciones contra Abelardo de la Espriella que ahora buscó matizar por escrito. La retractación fue remitida directamente a la Fiscalía, lo que le da carácter formal dentro de cualquier indagación que la entidad pueda estar adelantando sobre esos hechos.
El contexto en el que Murcia entregó su primera versión es uno de los puntos que la carta intenta aclarar. Sin transcripción pública de ese apartado, la información disponible indica que el condenado buscó precisar las circunstancias en las que habló, sin reiterar el contenido original de las acusaciones.
El hecho ocurre en un momento en el que Abelardo de la Espriella figura como presidente de Colombia, por lo que cualquier señalamiento en su contra tiene resonancia institucional. Una retractación ante la Fiscalía puede tener efectos dentro de procesos disciplinarios o penales, dependiendo de si existe o se abre una investigación formal a partir de las afirmaciones iniciales.
Desde el punto de vista ciudadano, el episodio reaviva el interés público por el caso DMG, un proceso que sigue marcando la memoria colectiva por el número de familias afectadas y por el papel que jugó en la regulación posterior de las captadoras ilegales en Colombia.
La carta fue enviada desde Palogordo, centro penitenciario donde Murcia paga su condena. La distancia entre el lugar de reclusión y la sede de la Fiscalía en Bogotá no impide que la retractación quede radicada formalmente, como ocurre con cualquier comunicación dirigida a la entidad.
Hasta ahora no se conocen reacciones públicas de la Fiscalía ni de la defensa de Abelardo de la Espriella sobre la carta de Murcia. La retractación queda incorporada al expediente que la entidad estime pertinente abrir o continuar, según lo previsto en la normatividad procesal colombiana.
Queda pendiente conocer si la Fiscalía convocará a Murcia a ratificar el contenido de la misiva, si abrirá indagación por las acusaciones originales y si la defensa de De la Espriella solicitará alguna constancia formal de la retractación dentro de los trámites que considere pertinentes.
