David Murcia Guzmán, conocido como el cerebro del esquema piramidal DMG, le manifestó a la justicia que se retracta de todos los señalamientos que hizo en contra de Abelardo de la Espriella durante la campaña presidencial. La versión fue divulgada por El País, que retomó sus declaraciones dentro de un proceso judicial en curso.
Según el extracto publicado, Murcia Guzmán reconoció que mintió cuando lanzó acusaciones contra el entonces candidato. El propio empresario explicó que esas afirmaciones tuvieron como propósito directo afectar la aspiración presidencial de De la Espriella, hoy jefe del Estado colombiano.
Murcia Guzmán cumple una condena por lavado de activos relacionada con la captación masiva de dinero a través de DMG, un esquema que captó recursos de cientos de miles de personas con la promesa de utilidades rápidas. Su expediente judicial lo ha mantenido vinculado a múltiples investigaciones por delitos financieros en Colombia y en el exterior.
La retractación ocurre en el marco de un proceso judicial del que no se conocieron más detalles en la nota original. El País no publicó en el extracto otros elementos del expediente, como la fecha exacta de la diligencia o los cargos puntuales que se discuten en ese trámite.
Para el equipo del presidente De la Espriella, la versión representa un giro relevante porque el nombre del hoy jefe del Estado estuvo asociado a las declaraciones de Murcia Guzmán en plena campaña. Hasta ahora no se conocía una rectificación formal del empresario dentro de un proceso judicial, según lo reportado por el diario.
El hecho reabre el debate sobre el uso de testimonios en plena campaña y sobre la forma como la justicia evalúa declaraciones que pueden tener interés electoral. Organizaciones de veeduría ciudadana han pedido en el pasado que este tipo de señalamientos se investiguen con el mismo rigor cuando provienen de personas condenadas.
Por ahora, la retractación deja abiertas varias preguntas. No se conoce si Murcia Guzmán señaló a otras personas en similares circunstancias, ni si la Fiscalía llamó a interrogatorio a los mencionados en sus declaraciones pasadas. El País tampoco reportó reacciones de otros actores políticos o del Ministerio Público.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el legado de DMG, una de las pirámides más recordadas en Colombia por el número de víctimas y por su capacidad de captar ahorros de familias en ciudades intermedias y zonas rurales. Más de una década después, las consecuencias penales y sociales de ese esquema siguen produciendo noticias.
Queda por verse cómo avanza el proceso en el que se produjo la retractación y si el expediente termina en archivo o en nuevas imputaciones. La justicia colombiana tendrá la palabra en las próximas etapas.
