David Murcia Guzmán, conocido por haber dirigido la captadora ilegal DMG, anunció públicamente su retractación de las afirmaciones injuriosas que había lanzado contra el presidente Abelardo de la Espriella. La declaración fue recogida por El Colombiano, medio que publicó la nueva versión del exdirectivo.
En su rectificación, Murcia aseguró que fue un gobierno anterior el que le propuso el rol de gestor de paz, desligando así a De la Espriella de cualquier tipo de ofrecimiento o acuerdo en ese sentido. Con esta afirmación, el exdirectivo dio un giro a la postura que había sostenido previamente.
El caso DMG es uno de los episodios más recordados de la historia judicial reciente de Colombia. La empresa operó como una captadora masiva de recursos sin autorización legal, lo que derivó en una investigación penal y en la captura de Murcia en 2008, junto con otros socios. Miles de personas resultaron afectadas por la pérdida de sus ahorros.
Murcia Guzmán fue extraditado a Colombia y enfrentó procesos por captación masiva y lavado de activos. Con el paso de los años, el exdirectivo ha realizado distintas declaraciones públicas que han tenido repercusiones políticas y judiciales, entre ellas señalamientos a figuras de la vida nacional.
La retractación llega en un momento sensible, pues De la Espriella ejerce la Presidencia de la República y cualquier señalamiento en su contra suele generar atención mediática y política. Al retractarse, Murcia da por terminado el episodio de acusaciones directas que había formulado en contra del jefe de Estado.
El episodio reaviva el debate sobre el uso de figuras como la de gestor de paz, un mecanismo contemplado en la legislación colombiana para que personas en procesos judiciales puedan contribuir a la resolución de conflictos a cambio de beneficios jurídicos. La figura ha sido aplicada en distintas ocasiones y suele estar rodeada de discusión pública.
Según la versión entregada por Murcia a El Colombiano, el ofrecimiento provino de un gobierno distinto al actual. El exdirectivo no entregó, en esta primera versión pública, mayores detalles sobre cuándo ni cómo se habría hecho la propuesta.
La retractación tiene implicaciones jurídicas, pues las retractaciones pueden modificar el rumbo de procesos por injuria o calumnia, aunque también abren preguntas sobre las motivaciones del retractante. Expertos en derecho penal consultados en otros casos similares han señalado que este tipo de decisiones suelen analizarse caso a caso.
Por ahora, la declaración de Murcia cierra el capítulo de señalamientos contra De la Espriella, aunque deja sobre la mesa nuevas preguntas sobre la actuación de gobiernos anteriores frente al caso DMG y sobre los criterios que se aplican en los ofrecimientos como gestor de paz.
