El presidente Abelardo de la Espriella anunció que David Vélez, cofundador y presidente ejecutivo de Nubank, fue designado como asesor ad honorem del Gobierno nacional. El encargo es impulsar la inteligencia artificial en el país, según informó La República.
De acuerdo con el extracto publicado por La República, el jefe de Estado señaló que uno de los objetivos de la designación será avanzar hacia un Estado "más pequeño, eficiente y moderno". La fórmula articula la asesoría de Vélez con una reforma administrativa que el Gobierno promueve como parte de su agenda.
David Vélez es una de las figuras colombianas más reconocidas en el sector tecnológico y financiero. Fundó Nubank en 2013, un banco digital que pasó de ser una startup brasileña a convertirse en una de las entidades financieras más grandes de América Latina, con operaciones en Brasil, México y Colombia. Su perfil lo ubica como un referente regional en transformación digital aplicada a servicios financieros.
La figura de asesor ad honorem es habitual en la administración pública colombiana. Quien la ejerce no recibe sueldo del Estado, pero sí puede participar en sesiones oficiales, formular recomendaciones y acompañar procesos de política pública. La Corte Constitucional y el Departamento Administrativo de la Función Pública han fijado criterios sobre los límites de estas asesorías para evitar conflictos de interés.
En el caso concreto, la tarea de Vélez se concentrará en promover el uso de inteligencia artificial dentro de las entidades del Estado y en el sector productivo. La inteligencia artificial ha sido incluida por varios gobiernos de la región en sus agendas de competitividad, con enfoques que van desde la regulación hasta la inversión en infraestructura de cómputo.
La llegada de un ejecutivo del sector privado al equipo de Gobierno reabre el debate sobre la puerta giratoria entre el sector privado y el público. En Colombia existen normas sobre inhabilidades y conflictos de interés, aunque los nombramientos ad honorem suelen exceptuarse de varios de esos controles por la ausencia de retribución económica.
Para los ciudadanos, el nombramiento abre preguntas prácticas. ¿Qué tipo de proyectos de inteligencia artificial impulsará la asesoría? ¿Habrá inversión pública en infraestructura tecnológica? ¿Qué papel tendrán las entidades educativas y las empresas nacionales en una posible estrategia nacional de IA? El Gobierno todavía no ha detallado el alcance operativo de la designación.
Otro punto pendiente es la articulación con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y con el Ministerio de las TIC, entidades que tienen competencias directas en la materia. La Política Nacional de Inteligencia Artificial, formulada en años anteriores, podría servir como marco de referencia para el trabajo de Vélez, aunque el nuevo Gobierno todavía no ha confirmado si la conserva, la ajusta o la reemplaza.
Lo que viene en las próximas semanas será clave: la publicación del decreto o acto administrativo que formalice la asesoría, la presentación del equipo de trabajo que acompañará a Vélez y los primeros anuncios sobre metas concretas. Por ahora, el Gobierno dejó instalada la expectativa de que el sector tecnológico tendrá un lugar prioritario en su hoja de ruta.
