El presidente Abelardo de La Espriella aseguró que existen indicios de que los incendios forestales que afectan a los municipios de Suárez, Coello y San Luis, en el departamento del Tolima, están siendo provocados de manera deliberada. El pronunciamiento lo entregó al país y fue recogido por La República en su cobertura del hecho.
De acuerdo con la información publicada por La República, el mandatario usó la palabra “indicios” para hablar de lo que ocurre en esas tres localidades del Tolima. Con esa expresión dejó abierta la posibilidad de que las autoridades competentes avancen en investigaciones para establecer responsabilidades penales por incendios deliberados, figura contemplada en el Código Penal colombiano cuando se configura la intención de causar daño.
El Tolima es uno de los departamentos con mayor recurrencia histórica de incendios forestales durante la temporada seca. Sus municipios, ubicados en zonas de cordillera y piedemonte, concentran áreas de bosque seco tropical y vegetación de páramo, ecosistemas que han sufrido pérdidas recurrentes en los últimos años por quemas associated with actividades agrícolas y, en algunos casos, por prácticas de expansión de la frontera agropecuaria.
Las comunidades de Suárez, Coello y San Luis han enfrentado en distintos momentos afectaciones por humo, restricciones de movilidad en vías secundarias y daños en cultivos de pancoger y cacao, renglones importantes de la economía campesina tolimense. Cuando un incendio se prolonga, además, se activa la alerta por calidad del aire en municipios cercanos y se movilizan organismos de socorro como bomberos y Defensa Civil.
La atención de estos eventos suele articular a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, a los cuerpos de bomberos municipales y departamentales, a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional. En la cadena de respuesta participan también corporaciones autónomas regionales como Cortolima, que coordina el monitoreo de los focos de calor y la evaluación posterior de los daños ambientales.
Al señalar la posible intencionalidad detrás de los incendios, el presidente abrió un flanco institucional que conduce a la Fiscalía General de la Nación. Esa entidad es la competente para investigar, judicializar y sancionar a quienes resulten responsables de iniciar quemas de manera deliberada, en línea con el tipo penal de incendio previsto en la legislación vigente.
Desde el punto de vista ciudadano, lo que queda en juego es doble. Por un lado, la protección de vidas, viviendas y fuentes de agua en las zonas rurales afectadas. Por el otro, la posibilidad de esclarecer si hubo o no mano criminal detrás de los focos de calor, una distinción que define tanto la respuesta judicial como las medidas de prevención para próximos ciclos de sequía.
Por ahora, la situación inmediata se concentra en controlar los incendios activos y atender a las familias que puedan resultar damnificadas. La siguiente etapa, según el mismo anuncio presidencial, dependerá de lo que arrojen las investigaciones en curso y de los reportes técnicos de las autoridades ambientales y de gestión del riesgo que operan en el Tolima.
