El presidente Abelardo de la Espriella informó que el Estado colombiano otorgará acompañamiento legal a los ciudadanos nacionales involucrados en el proceso judicial por el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021. La noticia fue publicada por Noticias Caracol, fuente que recopiló el anuncio presidencial.
De acuerdo con el reporte, más de 50 personas han sido acusadas formalmente en el expediente que investiga el magnicidio. Entre los imputados figuran la viuda del mandatario haitiano, Martine Moïse, y un grupo de 17 personas señaladas como mercenarios de origen colombiano, quienes enfrentan cargos por su presunta participación en el crimen.
El magnicidio de Moïse, perpetrado en su residencia privada en Puerto Príncipe, conmocionó a la comunidad internacional y abrió una crisis institucional en Haití. Las investigaciones iniciales vincularon a exmilitares colombianos contratados como parte de un operativo que, según las pesquisas, terminó en el asesinato del jefe de Estado.
La Cancillería colombiana ha mantenido un seguimiento al caso desde 2021, cuando los primeros detenidos fueron trasladados a Haití para responder ante la justicia local. Varios de los connacionales han alegado que fueron contratados bajo engaño para realizar tareas de seguridad, versión que las autoridades haitianas no han aceptado de forma generalizada.
El anuncio de De la Espriella se produce en un contexto de deterioro de la seguridad en Haití, donde bandas armadas controlan gran parte del territorio y han dificultado el avance de las investigaciones. Según Noticias Caracol, esta crisis de orden público ha frenado las diligencias judiciales y ha complicado el acceso de los abogados defensores a sus clientes.
El apoyo jurídico anunciado por el Gobierno colombiano implica el acompañamiento de abogados y funcionarios consulares para garantizar que los connacionales tengan acceso a un proceso con las garantías debido. La medida se suma a las acciones diplomáticas adelantadas por Colombia para asegurar condiciones dignas de reclusión y defensa para los detenidos.
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado las condiciones del proceso en Haití, señalando irregularidades en las detenciones y obstáculos para el ejercicio de la defensa. El caso ha tenido repercusiones en la política exterior colombiana y ha sido tema de debate en el Congreso, donde se han pedido acciones para proteger a los nacionales involucrados.
La postura del Gobierno de De la Espriella marca un antecedente en la asistencia legal a colombianos procesados en el extranjero, al trasladar el acompañamiento a un nivel presidencial. Queda pendiente que la justicia haitiana avance en las audiencias, en medio de la crisis de seguridad que ha limitado la actividad judicial en el país caribeño.
El caso del magnicidio de Moïse se mantiene abierto y con múltiples líneas de investigación activas, incluida la búsqueda de los autores intelectuales. Las autoridades haitianas y colombianas continúan intercambiando información, mientras los connacionales esperan el desarrollo de un proceso que se prolonga por cuarto año consecutivo.
