El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó que el mismo día en que asuma el cargo firmará el decreto que dará vida al Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana. El anuncio fue recogido por Las2orillas, medio que publicó las declaraciones del mandatario entrante sobre esta nueva figura de protección.
De la Espriella explicó que el objetivo central de este bloque es reforzar la lucha contra la delincuencia. La decisión marca uno de los primeros anuncios concretos del nuevo gobierno en materia de seguridad y se inscribe dentro de las prioridades que el presidente electo ha venido trazando desde la campaña.
La creación de un bloque especializado en entornos urbanos responde a un patrón que las ciudades colombianas han enfrentado en los últimos años. El crecimiento de estructuras criminales dedicadas al hurto, la extorsión y el sicariato en los cascos urbanos ha empujado a gobiernos anteriores a buscar esquemas diferenciados, con resultados mixtos según las evaluaciones disponibles.
Para los ciudadanos, el anuncio abre expectativas sobre cambios en la presencia de fuerzas de seguridad en los centros poblados, donde el ciudadano de a pie ha reportado mayor percepción de inseguridad. Las implicaciones prácticas, como la composición del bloque, su articulación con la Policía Nacional y las Fuerzas Militares, o los municipios donde operará, no aparecen detalladas en la fuente consultada.
Colombia cuenta con un marco constitucional que permite al Ejecutivo expedir decretos en materia de orden público, por lo general con base en facultades otorgadas por el Congreso o durante estados de excepción. La firma de un decreto de esta naturaleza el día de posesión dará pie a debates jurídicos sobre el alcance y los límites de la nueva unidad.
En materia institucional, el bloque se sumaría a los dispositivos ya existentes, como la Policía Metropolitana en las principales ciudades y los comandos especiales de las Fuerzas Militades. Expertos en seguridad consultados en distintos momentos han planteado que la coordinación interinstitucional es uno de los retos históricos de la política de seguridad urbana, junto con la confianza ciudadana en las instituciones.
La fuente no registra reacciones de otros actores políticos ni de organizaciones sociales frente al anuncio. Sectores que históricamente han cuestionado la militarización de la seguridad en las ciudades, así como gremios económicos que han pedido mayor protección, seguramente se pronunciarán una vez se conozca el texto del decreto.
Queda pendiente conocer el contenido específico del decreto, los recursos que se asignarán al nuevo bloque y el cronograma de implementación. También falta saber cómo se articulará con las políticas nacionales de seguridad vigentes, entre ellas la estrategia de seguridad humana que el gobierno saliente buscó consolidar.
El anuncio sitúa a la seguridad urbana como uno de los ejes tempranos del nuevo gobierno. La ciudadanía estará atenta a los resultados que arroje la puesta en marcha de este bloque, así como a la manera en que se concilien las competencias entre las fuerzas involucradas y los derechos de la población.
