El presidente Abelardo de la Espriella anunció una restricción al ingreso de precursores químicos al país, según informó La República. La medida fue comunicada por el propio mandatario y busca limitar la entrada de sustancias e insumos que pueden ser desviados hacia actividades ilícitas.
Además de los precursores químicos, la restricción alcanza a partes de drones y a maquinaria amarilla. De la Espriella indicó que estos elementos solo podrán ingresar al territorio nacional por los puertos y terminales de Cartagena y Bogotá, una decisión que concentra los puntos de control en dos nodos logísticos del país.
Los precursores químicos son sustancias de uso industrial y agrícola que, en manos de organizaciones criminales, se utilizan para la fabricación de drogas sintéticas y explosivos. Su control es una línea de trabajo habitual en las estrategias de seguridad y lucha contra el narcotráfico en Colombia.
La inclusión de partes de drones dentro de la restricción responde al uso creciente de estos aparatos por parte de grupos armados ilegales para transportar carga, vigilar operaciones o atacar objetivos. Limitar su ingreso por dos únicos puntos facilita la inspección y el seguimiento por parte de las autoridades.
En cuanto a la maquinaria amarilla, como retroexcavadoras y buldóceres, su restricción de ingreso se vincula a su uso en actividades de minería ilegal y en la apertura de vías usadas por organizaciones criminales para mover droga o conectar zonas de conflicto.
La decisión de centralizar el ingreso en Cartagena y Bogotá pone a esas dos ciudades en el centro del control aduanero. Cartagena es el principal puerto marítimo del Caribe colombiano, mientras que Bogotá concentra la operación aérea y terrestre del país.
Para los importadores legítimos de estos insumos, la medida implica ajustar su logística a los pasos habilitados. Sectores agrícolas, industriales y de construcción utilizan este tipo de maquinaria y sustancias en operaciones legales, por lo que la restricción tendrá efectos sobre cadenas de suministro que ahora deberán pasar por filtros adicionales.
El anuncio deja abierta la expectativa sobre los decretos o resoluciones que regulen la aplicación concreta de la restricción, así como los mecanismos de excepción para usos industriales y agrícolas acreditados. También queda por definirse cómo operarán las autoridades aduaneras y de control en los puntos de entrada habilitados.
