El presidente electo Abelardo de la Espriella aseguró que no visitará la Casa de Nariño antes de su posesión. Según la información publicada por MiOriente, la visita se produciría únicamente después de que asuma formalmente la presidencia de Colombia.
Horas antes de ese pronunciamiento, el presidente Gustavo Petro había enviado un mensaje directo al presidente electo. En sus palabras, recogidas por MiOriente, Petro dijo: «Abelardo [de la Espriella] debe venir aquí a recibir este Gobierno y felicitaciones, porque la supo hacer».
La invitación del actual mandatario buscaba entregar de manera personal el balance del Gobierno saliente. La tradición en Colombia contempla una reunión de empalme entre el presidente en ejercicio y el electo, generalmente en la Casa de Nariño, antes de la ceremonia de transmisión de mando.
Con su respuesta, De la Espriella marca una diferencia frente a ese protocolo. Según la fuente, su postura es que el encuentro se dará solo después del 7 de agosto, fecha en la que debe tomar posesión ante el Congreso de la República.
La decisión se conoce en un momento clave de la transición. El Gobierno actual y el equipo del presidente electo adelantan las reuniones técnicas de empalme por sectores, en las que se revisan los programas, los contratos en ejecución y el estado de las finanzas públicas.
Para los ciudadanos, este tipo de decisiones marca el tono del relevo presidencial. La forma en que se da la transición influye en la percepción de continuidad institucional y en la manera como se comunican los cambios de política a la opinión pública.
La Casa de Nariño, sede del Ejecutivo colombiano, es el escenario habitual de esos gestos protocolarios. En ella se firman los actos administrativos del Gobierno saliente y se reciben las delegaciones extranjeras que acompañan los cambios de mando.
De acuerdo con la Constitución, el 7 de agosto el nuevo presidente presta juramento ante el pueblo colombiano. Ese acto marca el inicio formal de su mandato de cuatro años y el cierre del ciclo del Gobierno anterior.
Por ahora, la principal consecuencia es protocolar. El Gobierno de Petro continuará su gestión hasta el último día, mientras el equipo de De la Espriella se prepara para asumir funciones con base en la información recibida en las mesas de empalme.
Queda pendiente confirmar si en los próximos días habrá un pronunciamiento oficial de ambas partes sobre el contenido de la transición. La fuente consultada, MiOriente, es la que registró este cruce de declaraciones entre los dos mandatarios.
