El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la muerte de ocho integrantes del Bloque Jorge Suárez Briceño, una estructura de las disidencias de las Farc al mando de alias Calarcá. El hecho ocurrió en zona rural del municipio de El Retorno, en el departamento del Guaviare, según el reporte oficial recogido por El País.
La operación fue presentada como un bombardeo de precisión ejecutado por las Fuerzas Militares. De acuerdo con la información divulgada por el Gobierno, los ocho integrantes del bloque disidente murieron en el desarrollo del operativo, cuyo objetivo fue impactar a una estructura armada con presencia histórica en esa zona del sur colombiano.
El Guaviare ha sido durante los últimos años uno de los departamentos donde la disputa entre el Estado y los grupos armados ilegales ha sido más intensa. Regiones como El Retorno y sus zonas rurales han enfrentado restricciones de movilidad, alertas tempranas por la Defensoría del Pueblo y operativos militares recurrentes, en un contexto de cultivos de uso ilícito y economías ilegales que alimentan la financiación de esas organizaciones.
El Bloque Jorge Suárez Briceño hace parte de la disidencia que lidera alias Calarcá, uno de los comandantes que tras el acuerdo de paz de 2016 no se acogió al proceso de reincorporación. Esta estructura mantiene presencia en departamentos del sur del país y ha sido señalada en investigaciones judiciales por su participación en actividades de narcotráfico y en acciones contra la Fuerza Pública.
El operativo se conoce en un momento en el que el Gobierno ha reiterado su intención de mantener una ofensiva sostenida contra los grupos armados ilegales en distintas regiones. El presidente De La Espriella ha enmarcado estas acciones dentro de un mensaje de protección a las comunidades y de debilitamiento de las estructuras criminales que operan en zonas históricamente afectadas por el conflicto.
Para la población civil del Guaviare, este tipo de operativos tiene un impacto directo en la seguridad diaria. Las comunidades de El Retorno han convivido con restricciones a la movilidad, riesgos de confinamiento y la presencia de artefactos explosivos, situación que ha sido documentada en alertas de organismos de derechos humanos y de la propia institucionalidad estatal.
La confirmación oficial de las bajas se produce en un contexto de verificación pendiente por parte de las autoridades. En operativos anteriores contra disidencias, el Ministerio de Defensa y la Fiscalía han sido los responsables de confirmar la identidad de los fallecidos, levantar los cuerpos y avanzar en las investigaciones correspondientes.
El Gobierno no entregó, en la información difundida por El País, detalles sobre la identidad individual de los ocho integrantes del bloque disidente. Queda pendiente el reporte oficial sobre si entre los muertos se encuentran cabecillas de la estructura o mandos medios con procesos judiciales abiertos.
En las próximas horas se espera que el comando general de las Fuerzas Militares amplíe el parte sobre la operación, los elementos recuperados y las operaciones complementarias que se adelantan en el sector. Mientras tanto, las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier hecho que ponga en riesgo la convivencia en la región.
