El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó este jueves, en declaraciones recogidas por El Colombiano, que restablecerá las relaciones diplomáticas entre Colombia e Israel el día en que tome posesión, el 7 de agosto. La afirmación la hizo al ser consultado sobre la postura que adoptará su gobierno en materia de política exterior hacia Medio Oriente.
Con la frase “Colombia recuperará sus aliados”, De la Espriella resumió el sentido del anuncio. El pronunciamiento se produce en un contexto en el que las relaciones entre los dos países atravesaron por momentos de tensión durante los últimos años, marcados por declaraciones y decisiones gubernamentales que distanciaron a Bogotá de Tel Aviv.
El restablecimiento de relaciones diplomáticas implica el regreso de embajadores y el funcionamiento pleno de las sedes diplomáticas en ambas capitales. En la práctica, significa que ambos países podrán retomar la cooperación en áreas como comercio, seguridad, tecnología y cooperación judicial, dependiendo de los acuerdos específicos que se negocien.
Para los ciudadanos colombianos, el cambio de rumbo puede tener efectos en la movilidad migratoria, el comercio bilateral y la cooperación en temas de seguridad. Israel ha sido un proveedor histórico de tecnología agrícola y de seguridad para varios países de la región, y el vínculo diplomático facilita la suscripción de nuevos convenios.
La decisión también tiene lectura en el escenario regional. Colombia es una de las economías más grandes de América Latina y su postura frente a Israel suele ser observada por otros gobiernos de la región, que han adoptado posiciones diversas en los últimos años, desde el reconocimiento pleno hasta la ruptura temporal de relaciones.
Desde el punto de vista institucional, el restablecimiento no requiere aprobación del Congreso, pues la dirección de la política exterior es una facultad del presidente de la República. No obstante, los acuerdos específicos que se firmen, sobre todo en materia comercial, deberán surtir los trámites legislativos correspondientes.
El anuncio de De la Espriella se suma a otras definiciones de política exterior que el presidente electo ha venido anticipando en las semanas previas a su posesión. Su equipo de transición ha sostenido reuniones con representaciones diplomáticas de distintos países para preparar la agenda internacional del nuevo gobierno.
Queda por verse cómo se articulará la nueva relación con Israel frente a otros compromisos de política exterior que Colombia mantiene, en particular su participación en foros multilaterales y su posición sobre conflictos en otras regiones. El gobierno entrante ha señalado que la diplomacia se guiará por el principio de “recuperar aliados”.
La confirmación del restablecimiento deja en manos del equipo entrante la tarea de designar a los nuevos embajadores y de coordinar con la Cancillería los detalles logísticos del proceso. El 7 de agosto, fecha de la posesión, será el día en que la decisión se haga efectiva de manera formal.
