El presidente Abelardo de la Espriella confirmó que habrá sanciones para los usuarios que no reduzcan su consumo de energía durante el fenómeno de El Niño. El anuncio lo hizo a través de su cuenta en X, donde sostuvo que el gobierno busca anticiparse a la crisis con medidas regulatorias que disuadan el desperdicio eléctrico.
El mandatario enmarcó la decisión en una lógica preventiva y la resumió con una frase: “nos anticipamos a la crisis: ahorrar hoy es proteger la energía de Colombia mañana”. También añadió que el propósito es “evitar incrementos desbordados” en las tarifas que pagan los hogares y las empresas del país.
Las sanciones derivan de dos medidas expedidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), el ente técnico encargado de regular los servicios públicos domiciliarios en Colombia. Aunque el extracto no detalla el contenido de cada resolución, el presidente las presentó como el instrumento central de la estrategia oficial frente a la temporada seca.
El fenómeno de El Niño es un evento climático recurrente que reduce los niveles de los embalses y la capacidad de generación hidroeléctrica, matriz dominante en Colombia. En episodios anteriores, la baja disponibilidad de agua ha coincidido con alzas tarifarias, restricciones de suministro y mayor dependencia de plantas térmicas, más costosas y contaminantes.
La Creg tiene entre sus funciones definir las reglas del mercado mayorista de energía y los criterios de eficiencia que deben cumplir los operadores del sistema. Sus resoluciones son de obligatorio cumplimiento para empresas generadoras, transmisoras, comercializadoras y grandes usuarios. Por eso, cualquier incentivo o castigo al consumo debe pasar por ese andamiaje regulatorio.
Para los ciudadanos, el efecto más directo es el bolsillo. Si las medidas de la Creg encarecen el recibo a quienes superen ciertos umbrales de consumo, las familias colombianas asumirán parte del costo de la indisciplina energética. El gobierno, en contraste, ofrece la promesa de proteger a los usuarios cumplidos y estabilizar las finanzas del sector.
En su mensaje, De la Espriella no mencionó plazos ni los montos concretos de las sanciones. Tampoco reveló si las medidas contemplan excepciones para estratos bajos, zonas rurales no interconectadas o industrias estratégicas. Queda pendiente que la Creg publique los actos administrativos con sus condiciones técnicas y los criterios de fiscalización.
El siguiente paso natural es el monitoreo del comportamiento de la demanda de energía en los próximos meses, mientras se evalúa la intensidad del fenómeno climático. También se espera la reacción de las comercializadoras y de los gremios industriales, que suelen alertar sobre el impacto de los castigos al consumo en la competitividad productiva del país.
La estrategia oficial combina regulación técnica y pedagogía ciudadana. De la Espriella convirtió un tema técnico de la Creg en un llamado directo al ahorro desde su cuenta de X, lo que sugiere que el gobierno quiere instalar el tema en la conversación pública antes de que llegue el momento de mayor estrés sobre el sistema eléctrico.
