Según reportó CAMBIO Colombia, el presidente Abelardo de la Espriella contratará un software especializado para medir su percepción en redes sociales y medios de comunicación. La herramienta hará seguimiento a la imagen del mandatario en el entorno digital y en las publicaciones de prensa.
El monitoreo de percepción se ha vuelto una práctica habitual en los gabinetes de comunicación de gobiernos y campañas políticas de la región. Consiste en rastrear menciones, tendencias y sentiment analysis sobre un personaje público a partir de publicaciones en plataformas digitales, portales de noticias y redes sociales.
La decisión se conoce en un momento en que la conversación digital sobre el jefe de Estado marca la agenda política del país. Las redes sociales cumplen un papel creciente como termómetro de la opinión pública, sobre todo en coyunturas donde se debaten las prioridades del Gobierno nacional.
Para la ciudadanía, este tipo de herramientas tiene un efecto indirecto: permite a los equipos de gobierno anticipar reacciones, ajustar mensajes y diseñar estrategias de comunicación más cercanas al público. También abre preguntas sobre la transparencia con la que se manejan esos datos y sobre el uso que se les da.
En otros gobiernos de la región se han implementado sistemas similares. La diferencia suele estar en la metodología de análisis, la fuente de los datos y los criterios con los que se pondera cada mención. El tipo de proveedor, el costo y los plazos del contrato con el Gobierno colombiano son datos que aún no aparecen en la información publicada por CAMBIO Colombia.
La contratación ocurre mientras el Ejecutivo adelanta su plan de trabajo y enfrenta el primer año de gestión. En ese contexto, la comunicación oficial y el manejo de la imagen presidencial se vuelven piezas sensibles, porque condicionan la forma en que la población recibe las decisiones del gabinete.
Hasta ahora no se conocen reacciones oficiales de otros sectores políticos ni de veedurías ciudadanas frente a esta contratación. Tampoco se ha precisado qué empresa proveerá el software ni cuál será el mecanismo de selección del contratista.
Queda pendiente conocer los detalles del contrato: monto, proveedor, alcance exacto y duración. Esos datos permettront a la opinión pública y a los organismos de control evaluar la pertinencia y la transparencia del gasto asociado a esta herramienta de monitoreo.
