El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció de forma inmediata sobre el fuerte temblor que sacudió a Colombia y confirmó que él mismo asumió el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palcar, según informó Caracol Radio. En su declaración, expuso que estará personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno.
Como parte de la reacción institucional, el Jefe de Estado convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres, el organismo encargado de coordinar las acciones entre las entidades del Estado cuando ocurre una emergencia de gran escala. La activación de este comité suele implicar el despliegue articulado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Defensa Civil, los Bomberos, la Cruz Roja y las Fuerzas Militares.
El epicentro reportado en San José del Palmar, municipio del Chocó colindante con el departamento del Valle del Cauca, encendió las alertas en buena parte del occidente colombiano por la intensidad del movimiento telúrico. Pereira, capital de Risaralda, también figura entre las zonas donde el Gobierno concentra la atención, según lo expresado por el propio Mandatario en su pronunciamiento.
Colombia está ubicada en una región de alta actividad sísmica por la convergencia de varias placas tectónicas, entre ellas la placa Sudamericana, la placa de Nazca y la placa del Caribe, además de la influencia de fallas geológicas activas como la de Romeral. Por eso, los protocolos de respuesta inmediata y los simulacros nacionales son una pieza central de la política de gestión del riesgo en el país.
La gestión del riesgo en Colombia se rige por la Ley 1523 de 2012, que establece los principios de la planificación y la atención de desastres, y define los roles de los comités nacional, departamentales y municipales. El Comité Nacional, presidido por el Presidente de la República, se activa en emergencias que superan la capacidad de respuesta de las entidades territoriales y requiere la articulación de ministerios, entidades operativas y organismos de socorro.
Una de las primeras tareas del Comité Nacional suele ser la evaluación de daños y el censo de afectados, junto con la disposición de recursos del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo. Estos recursos se destinan a la atención humanitaria inmediata, la rehabilitación de infraestructura afectada y, en una etapa posterior, la reconstrucción de las zonas impactadas.
El anuncio del desplazamiento presidencial a Pereira refleja la decisión del Gobierno de hacer visible la respuesta institucional frente a la opinión pública. La presencia del Mandatario en territorio suele estar acompañada por la instalación de puestos de mando unificado y por reuniones directas con gobernaciones, alcaldías y líderes comunitarios.
A la espera del balance oficial de daños, las autoridades piden a la ciudadanía mantener la calma, atender los reportes de los organismos de socorro y revisar las condiciones estructurales de las viviendas. Las réplicas, frecuentes tras un movimiento telúrico de gran magnitud, pueden generar nuevos riesgos si no se siguen las recomendaciones oficiales.
Queda pendiente el reporte consolidado sobre el número de personas afectadas, los daños en infraestructura y la duración estimada de la fase de emergencia. El Gobierno y los organismos de socorro informarán en las próximas horas sobre las medidas adoptadas y los recursos destinados a la atención y la recuperación.
