El presidente Abelardo de la Espriella cuestionó públicamente a los alcaldes de 204 municipios que, según el Gobierno, no han entregado todavía la caracterización de daños tras el terremoto que golpeó al país. El llamado se produjo antes del vencimiento del plazo fijado para el 17 de septiembre, fecha límite para que los mandatarios locales reporten la situación en sus territorios.
De acuerdo con la información publicada por KienyKe, la advertencia del Ejecutivo pone el foco en la respuesta territorial frente a la emergencia. La caracterización de daños es la herramienta que permite al Gobierno nacional dimensionar el número de viviendas afectadas, la infraestructura dañada y las necesidades inmediatas de la población en cada zona impactada por el sismo.
La solicitud a los alcaldes se da en el marco de las tareas posteriores al desastre natural, cuando las administraciones locales deben levantar un censo de afectaciones. Ese inventario es el insumo principal para activar las líneas de atención, asignar recursos del orden nacional y priorizar la reconstrucción en los municipios más golpeados.
El plazo del 17 de septiembre marca un punto de inflexión en el cronograma oficial. Con los reportes en mano, el Gobierno podrá consolidar una cifra agregada de damnificados y pérdidas materiales, y definir la hoja de ruta para la fase de rehabilitación. Mientras tanto, los municipios que no han reportado todavía permanecen fuera del mapa oficial de afectaciones, lo que retrasa la llegada de ayuda focalizada.
Para los ciudadanos, el retraso en la entrega del reporte puede traducirse en dilaciones en la atención estatal. Las familias afectadas dependen de que su municipio radique a tiempo la información, pues las ayudas humanitarias, los subsidios de vivienda y los programas de reparación se canalizan con base en ese diagnóstico territorial.
El Gobierno también pidió a los mandatarios locales agilizar el envío de la información a través de los canales oficiales. En su llamado, De La Espriella insistió en que la entrega oportuna de la caracterización es una responsabilidad directa de los alcaldes, quienes tienen el contacto directo con las comunidades y la información de primera mano sobre los daños en sus jurisdicciones.
La situación recuerda la importancia de la articulación entre el nivel nacional y los municipios frente a desastres naturales. En emergencias sísmicas, el tiempo entre el evento y la entrega del reporte resulta clave para que las entidades competentes, como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, puedan desplegar su capacidad de respuesta.
Con el vencimiento del plazo a la vista, quedan dos días clave para que los 204 municipios pendientes se pongan al día con su reporte. Una vez cerrado ese plazo, el Gobierno podrá evaluar el cumplimiento de los alcaldes y avanzar en la consolidación de un balance nacional sobre los efectos del terremoto y las necesidades de reconstrucción.
