El presidente electo Abelardo de la Espriella afirmó este viernes, desde Cúcuta, que las reuniones de empalme con el Gobierno de Gustavo Petro llegaron a su fin. La frase exacta, según registró el medio Crónica del Quindío, fue: "se acabó el empalme".
En la misma declaración, el presidente electo acusó al Ejecutivo saliente de manipular cifras oficiales. No entregó mayores detalles en el extracto publicado por la fuente sobre cuáles cifras ni en qué consistiría la presunta manipulación.
El empalme es el proceso mediante el cual el gobierno saliente entrega al equipo entrante información sobre el estado de las entidades, los contratos en ejecución, los proyectos en curso y las finanzas públicas. En Colombia, este procedimiento suele coordinarse entre los gabinetes de ambas administraciones en los meses previos a la posesión presidencial.
Una ruptura anticipada del empalme implica que la transición de mando se dará sin los canales técnicos habituales. Esto puede traducirse en menos tiempo para revisar carpetas sectoriales, presupuestos vigentes y compromisos internacionales adquiridos por el gobierno que termina.
Para la ciudadanía, el punto central es la calidad de la información con la que arrancará la nueva administración. Si el equipo entrante no accede a los reportes oficiales, queda en desventaja al momento de diseñar su primer plan de acción y de responder ante eventuales contingencias en sectores como salud, seguridad o infraestructura.
La acusación de manipulación de cifras abre un frente adicional. De confirmarse, afectaría la confianza en los datos que produce el Estado durante los meses restantes del actual gobierno, justo cuando se discuten temas sensibles como el cierre fiscal, la ejecución presupuestal y el estado de la economía.
Hasta ahora, la fuente consultada no reporta reacciones del Gobierno Petro ni de los equipos técnicos de ambas partes. Tampoco se conoce si se intentó reanudar las mesas de trabajo o si las partes consideran agotada la vía del diálogo en esta etapa de la transición.
Lo que queda en el aire es cómo se cubrirá el vacío informativo. El nuevo gobierno podría apoyarse en organismos de control, en datos de entidades independientes o en información publicada por medios para suplir la falta de reportes directos del Ejecutivo saliente.
Por ahora, el pronunciamiento de Cúcuta deja una señal clara: el presidente electo asume el cargo sin cerrar la etapa formal de empalme y con una queja pública sobre la transparencia de las cifras que recibirá del gobierno actual.
