Según el diario Vanguardia, el presidente electo Abelardo de la Espriella difundió en sus redes un video grabado en el patio de su residencia, en el que aparece sosteniendo una serpiente mientras lanza una frase que ya se volvió viral: "El tigre es experto en culebras". El episodio ocurrió en el tramo final de su transición hacia la Casa de Nariño y rápidamente se convirtió en tema de conversación en la opinión pública.
En la grabación, De la Espriella manipula el animal frente a la cámara y lo presenta como una representación simbólica de los obstáculos que, a su juicio, enfrenta el país. La elección de una serpiente no es casual: en el lenguaje político colombiano esa figura suele asociarse con enemigos internos, corruptos o personas que actúan en la sombra, de acuerdo con el análisis recogido por Vanguardia.
La publicación rompió la dinámica habitual de los mensajes de un presidente electo, que en las semanas previas se habían centrado en anuncios de gabinete, reuniones con equipos técnicos y pronunciamientos sobre el empalme con el gobierno saliente. El video introdujo un tono más confrontativo y personal, alineado con el estilo directo que De la Espriella ha cultivado desde su campaña, recuerda Vanguardia en su cobertura.
El hecho generó reacciones inmediatas en redes sociales y en medios de comunicación. Sectores afines al presidente electo defendieron la imagen como una muestra de carácter y de su disposición a enfrentar los problemas difíciles. Los críticos, en cambio, cuestionaron la oportunidad del mensaje y pidieron que un jefe de Estado en formación se concentre en propuestas concretas en lugar de recursos escénicos, según recoge Vanguardia.
Voceros de organizaciones animalistas recordaron, además, que el manejo de fauna silvestre en Colombia está regulado por la Ley 1638 de 2013 y sus decretos complementarios, que restringen la tenencia, el tráfico y el uso de especies como serpientes. Aunque no hay confirmación oficial sobre las condiciones en que se realizó la grabación, el episodio reabrió el debate sobre el uso de animales en escenarios políticos.
El episodio se suma a una serie de gestos comunicativos poco convencionales que han marcado la campaña y la transición de De la Espriella. En un país acostumbrado a presidentes que se comunican por declaraciones oficiales y cadenas nacionales, la irrupción de un mensaje grabado en un patio doméstico marca un contraste que los analistas consultados por Vanguardia atribuyen a la búsqueda de cercanía con una audiencia digital.
Para la ciudadanía, el video deja una pregunta de fondo: si el manejo de una serpiente es una simple provocación simbólica o el anticipo de un estilo de gobierno que apelará con frecuencia a imágenes impactantes para fijar su narrativa. La respuesta, por ahora, se mide en las cifras de interacción que reporta la propia publicación y en la conversación que el tema sostiene en plataformas digitales, tal como lo documenta Vanguardia.
Queda por ver si el presidente electo ofrece explicaciones adicionales sobre el video, o si su equipo de comunicación aclarará las condiciones en que se realizó la grabación. Por ahora, el episodio ya forma parte de la antesala de su posesión y se perfila como una de las imágenes con las que se recordará el final de su transición, según el seguimiento que realiza Vanguardia.
