El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó la designación del fraile dominico Ricardo Torres Castro como nuevo director del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), según informó Pulzo. El anuncio se enmarca en la serie de nombramientos que el próximo gobierno viene realizando de cara al inicio de su mandato.
Ricardo Torres Castro es un fraile dominico, es decir, un miembro de la Orden de Predicadores, una de las ramas religiosas católicas con presencia en Colombia. Su perfil combina la formación religiosa con actividades académicas y de servicio social, aunque la nota no precisa detalles adicionales de su trayectoria profesional ni su vínculo previo con el Sena.
El Sena es la entidad pública colombiana encargada de la formación técnica y tecnológica del talento humano, además de la certificación de competencias laborales y el apoyo a proyectos productivos. Su dirección nacional es designada por el presidente de la República y tiene rango de entidad adscrita al Ministerio del Trabajo en la estructura del Estado.
La elección de un religioso para encabezar una institución de formación técnica genera expectativa entre los sectores productivos, los gremios económicos y los centros de aprendizaje regional, que suelen seguir de cerca la orientación que cada director imprime a la oferta formativa. El director del Sena tiene incidencia directa en los programas de articulación con la educación media, en la operación de los Centros de Formación y en los fondos de capacitación.
El anuncio se produce en un contexto en el que el presidente electo ha reiterado su apuesta por lo que ha denominado una "patria milagro", una expresión usada en su discurso político para describir metas ambiciosas en distintos frentes. La designación del nuevo director del Sena se suma a la lista de nombramientos ya comunicados por el equipo entrante.
Pulzo, fuente de la información, destacó que el nombramiento del fraile se inscribe en la lógica de conformar un gabinete y un equipo directivo con perfiles que el gobierno electo considera afines a su visión de país. Hasta el momento no se conocieron reacciones formales de la actual dirección del Sena ni de los voceros de los trabajadores de la entidad.
La figura del director del Sena cobra relevancia porque esta entidad administra recursos públicos significativos y coordina la formación de millones de aprendices cada año en programas presenciales y virtuales. Su titular debe responder ante la ciudadanía por los resultados en cobertura, pertinencia y calidad de la formación impartida.
Queda pendiente conocer los detalles del plan de trabajo que Ricardo Torres Castro piensa desarrollar al frente de la entidad, los ajustes que planea introducir en la oferta formativa y la manera en que articulará su gestión con los ministerios del Trabajo y de Educación, así como con los empresarios y las regiones del país.
