El presidente Abelardo de la Espriella salió al paso de información que circuló en portales y redes sociales sobre una supuesta reglamentación del trabajo por horas y de la cotización a seguridad social bajo esa modalidad. De manera categórica, negó que exista una decisión del Gobierno en ese sentido, según reportó Colombia.com.
La aclaración del jefe de Estado busca cortar de raíz lo que en su criterio es una interpretación errada de los anuncios recientes de su administración. De la Espriella sostuvo que las medidas que se han venido adoptando apuntan a fortalecer la protección de los trabajadores formales y a cerrar la brecha de informalidad que históricamente afecta al país.
El debate sobre la jornada laboral y sus modalidades ha sido un tema recurrente en la agenda pública colombiana. Distintos gobiernos han explorado fórmulas para adaptar el mercado laboral a las nuevas realidades económicas, sin que hasta ahora se haya concretado un esquema de trabajo por horas con cotización diferenciada, que es justamente lo que el presidente descarta.
La discusión cobra relevancia porque más de la mitad de los trabajadores colombianos se desempeña en la informalidad, según registros históricos del Dane. Cualquier modificación en las reglas de contratación tiene efectos directos sobre el acceso a pensión, salud y riesgos laborales, por lo que el anuncio generó expectativa entre empleadores, sindicatos y ciudadanos del común.
Desde el sector empresarial, gremios como la Andi y Fenalco han planteado en distintas oportunidades que una mayor flexibilidad horaria podría facilitar la formalización de pequeños negocios y trabajadores independientes. Los sindicatos, en cambio, han advertido que este tipo de figuras podría terminar precarizando las condiciones laborales si no se acompaña de garantías claras de protección social.
El pronunciamiento del presidente se produce en un contexto de fuerte actividad normativa por parte del Ejecutivo, que en sus primeros meses ha impulsado reformas en materia de seguridad, transición energética y reorganización institucional. A esa agenda se suma la presión por mantener la confianza de los mercados y al mismo tiempo responder a las demandas sociales acumuladas.
Con la aclaración, el Gobierno busca devolver la calma a quienes habían interpretado las declaraciones previas como un giro hacia una flexibilización laboral profunda. Por ahora, no se conocen borradores de decreto ni proyectos de ley radicados ante el Congreso que avancen en esa dirección, según lo expresado por el propio mandatario.
Queda pendiente que el Ejecutivo aclare de manera oficial y por escrito si la posibilidad del trabajo por horas fue evaluada en alguna mesa técnica del Ministerio del Trabajo, o si las versiones periodísticas se originaron en interpretaciones de funcionarios de menor rango. Esa precisión será clave para evaluar la coherencia entre el discurso presidencial y la actuación de su equipo.
Mientras tanto, el llamado del presidente a no difundir información sin respaldo oficial vuelve a poner sobre la mesa el papel de los medios digitales y las redes sociales en la formación de la opinión pública, un terreno en el que las autoridades han insistido en la necesidad de verificar las fuentes antes de compartir contenidos.
