El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, destituyó al director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Ricardo Valencia, según informó el diario El País. La decisión se conoce luego de que el funcionario negara públicamente que la administración anterior hubiera alterado las cifras oficiales del país.
El DANE es la entidad encargada de producir y difundir las estadísticas oficiales en Colombia, entre ellas los datos de inflación, desempleo, pobreza y crecimiento económico. Por su naturaleza técnica, la dirección del organismo suele requerir perfiles con formación en estadística, economía o disciplinas afines, y goza de cierta autonomía respecto al ciclo político.
El detonante de la salida, de acuerdo con la información divulgada por El País, fue una declaración reciente de Valencia en la que descartó que el Gobierno previo hubiera manipulado las cifras estadísticas. Esa afirmación se produjo en un contexto de cuestionamientos a la calidad de los datos oficiales, un debate recurrente en la política colombiana.
La destitución ocurre en las primeras semanas del mandato de De la Espriella, lo que la convierte en una de las decisiones más visibles del nuevo Gobierno en materia institucional. El relevo se suma a otros cambios de alto perfil que suelen producirse al inicio de una administración, cuando los nuevos equipos designan a los responsables de las entidades técnicas del Estado.
El hecho genera preguntas sobre la conducción técnica del DANE y sobre el papel de las estadísticas oficiales en la formulación de política pública. Los datos del DANE son insumos para decisiones de inversión, política monetaria y diseño social, por lo que cualquier cambio en la dirección suele ser seguido con atención por analistas y mercados.
Hasta el momento de la publicación de la noticia en El País no se conocía el nombre del reemplazo ni la fecha exacta del nombramiento. Tampoco se había pronunciado de forma pública el propio Ricardo Valencia sobre los motivos de su salida ni sobre los procedimientos que derivaron en la decisión presidencial.
La independencia operativa del DANE ha sido un tema debatido en distintos momentos de la historia reciente del país. Expertos en estadística y organismos internacionales han señalado en otras oportunidades que la credibilidad de una oficina de estadística depende, en buena parte, de que sus directivos puedan ejercer sus funciones sin presiones de carácter político.
El episodio deja abiertas varias interrogantes: cuál será el perfil del nuevo director, si la entidad mantendrá los calendarios de publicación de datos ya programados y cómo se desenvolverá la relación entre el DANE y el nuevo equipo de Gobierno durante el resto del periodo presidencial.
La noticia fue reportada originalmente por El País, medio al que remite esta redacción para los detalles textuales del anuncio y de las declaraciones que motivaron la destitución.
