De la Espriella conversó con Rubio y le reiteró la solicitud de suspender los aranceles que pesan sobre productos colombianos, según reportó El Heraldo. La conversación se da después de que el mandatario ya había sostenido un contacto telefónico con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para tratar el mismo tema arancelario.
En esa primera llamada, el presidente colombiano impartió la orden al jefe de la cartera de Comercio de ponerse al frente de las conversaciones con Washington. Ahora, con el diálogo con Rubio, el Ejecutivo busca abrir un canal diplomático paralelo para avanzar en la suspensión de la medida.
El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Gómez Amín, viajará este martes a la capital estadounidense. Su desplazamiento confirma que el Gobierno elevó la conversación al nivel técnico, después de los acercamientos al más alto nivel entre los dos mandatarios.
Los aranceles recíprocos anunciados por la administración de Trump han generado expectativa en distintos sectores productivos colombianos, especialmente en exportaciones agrícolas e industriales. Una suspensión temporal o definitiva aliviaría la presión sobre cadenas productivas que dependen del mercado estadounidense, aunque hasta ahora las partes no han confirmado un acuerdo.
Estados Unidos es uno de los principales socios comerciales de Colombia. Cualquier ajuste en la política arancelaria afecta de manera directa a empresas exportadoras, empleados del sector y consumidores que dependen de cadenas logísticas con el país vecino. Por eso, las gestiones diplomáticas en curso son seguidas de cerca por gremios y analistas económicos.
Desde la Casa Blanca no se ha emitido, hasta el momento, un pronunciamiento público sobre el contenido de la conversación entre De la Espriella y Rubio. La administración estadounidense tampoco ha confirmado si accederá a la suspensión solicitada por Colombia o si planteará condiciones adicionales en la mesa técnica.
El viaje del ministro Gómez Amín a Washington se produce en un contexto de tensiones comerciales entre varios países de la región y la administración Trump. En las últimas semanas, distintos gobiernos latinoamericanos han buscado reuniones bilaterales para evitar o moderar el impacto de los aranceles recíprocos.
Una de las tareas del funcionario será sostener encuentros con delegados del Departamento de Comercio y de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. El objetivo, según el reporte de El Heraldo, es exponer la situación de los productos colombianos y buscar alternativas que permitan una salida negociada.
El resultado de estos acercamientos será clave para sectores como el agro, la manufactura y la floricultura, que concentran buena parte de las exportaciones hacia el mercado estadounidense. Una eventual suspensión de los aranceles ofrecería un respiro a miles de productores y trabajadores vinculados a esas cadenas.
Por ahora, la pelota está en Washington. El Gobierno colombiano ya cumplió el paso diplomático y envió a su negociador principal. Queda esperar la respuesta de la administración Trump y si las conversaciones de esta semana abren la puerta a una suspensión o a un nuevo esquema comercial entre los dos países.
