El gobierno colombiano confirmó que el futuro vicepresidente y el próximo canciller viajarán a Perú para asistir a la ceremonia de investidura de Keiko Fujimori, según reportó El Heraldo. La presencia de ambos funcionarios en Lima marca un gesto político de alto nivel en el inicio de la relación entre ambos gobiernos.
La noticia se conoce pocas semanas después de la victoria de Fujimori en las elecciones presidenciales peruanas, un resultado que el propio De la Espriella celebró. La asistencia de una delegación con rango de vicepresidente y canciller busca darle peso diplomático al relevo en la Casa de Pizarro, sede del Ejecutivo peruano.
En la práctica protocolar, las investiduras latinoamericanas suelen contar con enviados especiales que representan al jefe de Estado anfitrión. Cuando un país envía a su vicepresidente y a su jefe de la diplomacia, la señal que se transmite es de respaldo explícito al nuevo gobierno y de interés en profundizar la relación bilateral.
Colombia y Perú comparten más de dos mil kilómetros de frontera en la Amazonía y el Pacífico, además de una agenda común en materia de seguridad, comercio y migración. El comercio bilateral incluye productos como vehículos, plásticos, combustibles y alimentos, y la conexión entre las dos economías se ha ampliado en los últimos años.
En el plano de la seguridad, ambos países forman parte de los esfuerzos regionales contra el crimen organizado transnacional y coordinan operaciones en la zona de frontera. La presencia del próximo canciller en Lima permitiría abrir canales directos con la nueva administración peruana para tratar esos temas operativos.
El envío de una delegación de alto nivel ocurre además en un contexto regional en el que varios gobiernos están definiendo sus acercamientos con la administración que asumirá en Perú. La decisión de De la Espriella de enviar a dos de sus principales colaboradores le permite a Colombia ganar visibilidad en ese proceso.
Según El Heraldo, el respaldo público del presidente colombiano al resultado electoral peruano fue uno de los antecedentes inmediatos del anuncio. Con el envío de la delegación, el gobierno colombiano pasa de la declaración política a un gesto diplomático concreto en la jornada de transmisión del mando.
Queda por definir la fecha exacta de la ceremonia de posesión y el nivel de los encuentros bilaterales que el vicepresidente y el canciller sostendrán en Lima. El inicio formal del gobierno de Fujimori en Perú y la composición de su gabinete serán claves para el rumbo de la relación con Colombia en los próximos meses.
