El presidente colombiano Abelardo de la Espriella expuso ante la prensa cuatro cuerpos cubiertos con lonas blancas en Riohacha, capital de La Guajira, según informó la agencia EFE. Los cadáveres corresponden a personas muertas en un operativo policial contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas como ACSN.
La acción se inscribe en la ofensiva que las fuerzas de seguridad mantienen contra las ACSN, un grupo armado que opera en la zona de la Sierra Nevada de Santa Marta y que en los últimos años ha sido objeto de operativos de la Policía y las Fuerzas Militares colombianas. La exhibición de los cuerpos por parte del jefe de Estado es un hecho inusual en la comunicación oficial.
Mostrar los resultados de un operativo armado ante los medios es una práctica que organismos de derechos humanos han cuestionado en distintos países de la región, al considerar que puede afectar la dignidad de las víctimas y la presunción de inocencia de quienes mueren en combate. En Colombia, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad han planteado protocolos sobre el manejo de cuerpos en acciones de la fuerza pública.
La Guajira es uno de los departamentos con mayor presencia de grupos armados ilegales y economías ilegales como el contrabando y el narcotráfico. Riohacha, su capital, ha sido escenario de hechos de violencia ligados a disputas territoriales, y la zona rural de la Sierra Nevada enfrenta además riesgos para comunidades indígenas y campesinas por la presencia de actores armados.
La escena fue registrada por periodistas presentes en el lugar y replicada por la agencia EFE. Hasta el momento no se conoce un pronunciamiento oficial de la Fiscalía General de la Nación sobre la identidad de los cuatro fallecidos ni sobre si hacían parte de la estructura criminal señalada.
Para la ciudadanía, este tipo de anuncios tiene efecto directo en la percepción de seguridad en La Guajira, donde comunidades como los pueblos wayúu, kogui, arhuaco y wiwa han pedido en reiteradas ocasiones mayor protección frente a los grupos armados. El operativo y su exhibición pública reavivan el debate sobre los métodos para comunicar los resultados de la fuerza pública.
En el terreno institucional, queda pendiente la confirmación oficial de las identidades de los cuatro cuerpos, las pesquisas de los organismos de investigación y la evaluación sobre si el procedimiento se ajustó a los protocolos vigentes. Organizaciones de prensa y de derechos humanos suelen solicitar que estos procesos se comuniquen por los canales oficiales y no en exhibiciones públicas.
La Presidencia no entregó en el momento un parte detallado con cifras de capturas, judicializaciones o material incautado en el mismo operativo, por lo que el alcance de la acción solo se conoce por el reporte de EFE. Se espera un comunicado oficial que precise el número de efectivos desplegados y el resultado integral de la operación en Riohacha.
