El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que asumirá de manera presencial el Puesto de Mando Unificado (PMU) en Bogotá para dirigir la respuesta institucional al fuerte terremoto que sacudió al país, según informó CNN en Español. Con esa decisión, el jefe de Estado interrumpió la agenda que tenía prevista y se trasladó al centro de operaciones donde confluyen las entidades de atención de emergencias.
El Puesto de Mando Unificado es el mecanismo de coordinación que el Estado colombiano utiliza cuando se presentan desastres de gran magnitud. En él confluyen representantes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, los ministerios involucrados, la Cruz Roja y las autoridades departamentales y municipales. Su objetivo es unificar información, priorizar acciones y canalizar los recursos hacia las zonas más afectadas.
La activación del PMU suele ocurrir cuando un fenómeno natural supera la capacidad de respuesta del nivel local y requiere apoyo del nivel nacional. En esta oportunidad, la convocatoria presidencial indica que el Gobierno central considera prioritaria la articulación institucional y política durante las primeras horas, que suelen ser determinantes para atender lesionados, rescatar personas atrapadas y restablecer servicios básicos como agua, energía y vías.
De La Espriella sostuvo que liderará el PMU de urgencia, lo que en la práctica significa que la Presidencia de la República ejercerá la conducción directa de la emergencia. Esta figura se ha empleado en Colombia en sismos, inundaciones y deslizamientos de gran alcance, y permite al Gobierno emitir instrucciones vinculantes a las entidades del orden nacional y territorial.
El temblor sacudió varias zonas del país y motivó reacciones inmediatas de las autoridades locales. Las primeras evaluaciones, según las imágenes y reportes difundidos por CNN en Español, dan cuenta de daños en infraestructura, afectaciones a viviendas y escenas de evacuación preventiva en edificios públicos. Hasta el momento, el reporte oficial completo sobre víctimas, municipios comprometidos y magnitud precisa del fenómeno depende de los boletines que emita el PMU en las próximas horas.
La decisión del presidente de ponerse al frente del PMU tiene implicaciones directas para la ciudadanía. Por un lado, busca garantizar que los recursos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo lleguen con rapidez a los municipios damnificados. Por otro, sirve para centralizar la vocería oficial y evitar información contradictoria entre las entidades durante las horas críticas posteriores al sismo.
En el plano institucional, la medida desplaza la atención del Gobierno hacia la emergencia y reconfigura la agenda ministerial. Ministerios como el del Interior, Salud, Transporte y Vivienda, junto con entidades como el Instituto Geográfico Agustín Codazzi y el Servicio Geológico Colombiano, suelen ser convocados para aportar datos sobre zonas de riesgo, fallas geológicas activas y capacidad hospitalaria en los departamentos impactados.
En el contexto reciente, Colombia es un país con actividad sísmica constante debido a su ubicación sobre fallas geológicas activas, entre ellas el sistema de fallas del Pacífico y la falla de Romeral. Sismos de gran magnitud han ocurrido en distintas regiones a lo largo de las últimas décadas, lo que ha llevado al país a fortalecer protocolos de evacuación, sistemas de alerta temprana y ejercicios de simulación comunitaria.
Lo que sigue en las próximas horas es la instalación formal del PMU, la llegada de los primeros reportes técnicos sobre magnitud, epicentro y profundidad del movimiento telúrico, y la evaluación de daños en infraestructura vial, acueductos, hospitales y colegios. El Gobierno deberá definir si declara la situación de desastre o desastre nacional, decisión que habilita recursos extraordinarios del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo.
Por ahora, la convocatoria del presidente De La Espriella marca el inicio de una fase operativa que se extenderá durante los próximos días, con balanceos periódicos de las entidades involucradas y comunicación directa con los gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas. La ciudadanía deberá estar atenta a los comunicados oficiales y a las recomendaciones de evacuación preventiva que se emitan desde el PMU.
Fuente: CNN en Español.
