El presidente Abelardo de la Espriella presentó un plan de reconstrucción para la zona del epicentro del terremoto, al que denominó “Plan Marshall”. La iniciativa se enfoca en recuperar la capacidad productiva y la conectividad de los municipios afectados por el sismo, según informó Gestión.
El paquete central del plan contempla un billón de pesos colombianos, alrededor de US$ 318 millones, destinados a obras de infraestructura vial y aeroportuaria. La cifra fue confirmada por Gestión en su reporte sobre el anuncio presidencial.
La región del epicentro del terremoto concentra daños en carreteras, puentes y pistas aéreas que conectan a las poblaciones rurales con los centros urbanos. Mejorar esa red es una condición previa para que la ayuda llegue a tiempo y para reactivar las economías locales basadas en la agricultura y el comercio.
En la práctica, el componente vial apunta a rehabilitar tramos clave de la red terciaria, que es la que utilizan los campesinos para sacar sus productos. El componente aeroportuario busca garantizar operaciones aéreas seguras, sobre todo en zonas donde las vías terrestres quedaron interrumpidas o son lentas.
El nombre “Plan Marshall” alude al programa con el que Estados Unidos ayudó a reconstruir Europa después de la Segunda Guerra Mundial. La comparación apunta a dimensionar el esfuerzo fiscal del Gobierno nacional frente a una emergencia que desbordó la capacidad de respuesta local y departamental.
Para los habitantes de la zona del epicentro, las obras significarían acceso más rápido a hospitales, escuelas y mercados. También abren la puerta a retomar actividades económicas que quedaron suspendidas tras el movimiento telúrico, según el alcance descrito por la fuente.
El Gobierno aún debe precisar el cronograma de ejecución, las fuentes de financiación y los criterios de priorización de los proyectos. Esos tres puntos son los que suelen definir si un plan de reconstrucción se ejecuta a tiempo o queda atrapado en la burocracia.
La ciudadanía y los gobiernos locales estarán pendientes del calendario de licitaciones y de la llegada efectiva de la maquinaria a los municipios damnificados. Gestión es la fuente consultada para este artículo.
