El presidente Abelardo de La Espriella lanzó una advertencia directa a Iván Mordisco, uno de los cabecillas de las disidencias de las Farc, y aseguró que las Fuerzas Militares seguirán adelante con las operaciones contra esa estructura, según reportó El País. La declaración se convierte en la primera señal pública del nuevo Gobierno sobre cómo piensa enfrentar a los grupos armados que operan por fuera del acuerdo de paz de 2016.
En el mensaje, recogido por El País, De La Espriella utilizó la frase “te voy a hacer pagar”, dirigida de manera explícita al jefe disidente. La advertencia se da en un momento sensible para la seguridad nacional, porque las disidencias han mantenido presencia en varias regiones del país y han sido protagonistas de hechos violentos recientes que han puesto en alerta a la población civil.
Las Fuerzas Militares, encabezadas por el Comando General y las fuerzas regulares, son las encargadas de ejecutar las operaciones ofensivas contra los grupos armados organizados. El respaldo presidencial a esas operaciones implica el mantenimiento de la doctrina militar vigente y de las capacidades desplegadas en zonas históricamente afectadas por la presencia de las disidencias, como Cauca, Putumayo y Caquetá.
El anuncio también marca distancia con los acercamientos que en gobiernos anteriores se exploraron con algunos frentes disidentes. La posición de De La Espriella descarta, al menos en el corto plazo, cualquier ruta de diálogo con la estructura que lidera Mordisco, y reafirma la vía militar como principal herramienta para enfrentar a esa organización.
Para los habitantes de las zonas donde las disidencias tienen influencia, la ratificación de las operaciones militares tiene un doble efecto. Por un lado, refuerza la presencia de la Fuerza Pública en territorios donde la población ha padecido amenazas, extorsiones y restricciones a la movilidad. Por otro, mantiene el riesgo de enfrentamientos que suelen afectar a civiles que viven en medio del conflicto.
En materia institucional, la declaración llega cuando el Gobierno debe definir su política de paz y seguridad, un eje que concentra la atención de organismos internacionales, organizaciones de derechos humanos y sectores políticos. La vocería presidencial fija el tono con el que se medirá cualquier intento de negociación o sometimiento por parte de los grupos armados en los próximos meses.
La advertencia también tiene un componente simbólico, porque apunta con nombre propio a uno de los líderes disidentes más buscados del país. Iván Mordisco ha sido señalado en múltiples ocasiones como responsable de acciones contra la Fuerza Pública y la población civil, y su captura o neutralización ha sido una meta recurrente para los gobiernos anteriores.
Según la información publicada por El País, el pronunciamiento se produce en el marco de las primeras semanas de gestión del nuevo Gobierno. Queda por verse cómo se traducirá la advertencia en operativos concretos, qué recursos se destinarán a las zonas con presencia disidente y si habrá cambios en la estrategia militar que hasta ahora se ha implementado en esos territorios.
