El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció sobre la muerte de dos soldados durante una ofensiva contra una instalación militar, un hecho que las Fuerzas Armadas atribuyen al ELN. En su declaración, el Mandatario afirmó que el Gobierno combatirá a esa guerrilla sin descanso y trabaja en estrategias dirigidas a sus estructuras, cabecillas, finanzas y economías ilícitas.
La ofensiva que dejó los dos uniformados muertos hace parte de la oleada de acciones violentas que el ELN ha sostenido contra unidades militares en los últimos meses. Las Fuerzas Armadas confirmaron el ataque y adelantaron las investigaciones para establecer las circunstancias exactas en las que ocurrieron los hechos. La zona del ataque no fue precisada en la información disponible.
De la Espriella aseguró que las estrategias en diseño buscan intervenir cuatro frentes específicos del grupo armado: las estructuras armadas en territorio, los cabecillas que las comandan, las finanzas que sostienen la organización y las economías ilícitas que la alimentan. Con ese abordaje integral, el Gobierno pretende afectar la capacidad operativa y económica del ELN.
El ELN es una guerrilla activa desde 1964 y está considerada como una de las principales amenazas a la seguridad en Colombia. A lo largo de su historia ha financiado sus actividades con economías ilegales como el narcotráfico, la minería criminal y la extorsión. Combatir esas fuentes de recursos ha sido un objetivo declarado por distintos gobiernos, con resultados desiguales según los periodos.
La pérdida de dos soldados en una sola operación reabre el debate sobre la protección de las instalaciones militares y la capacidad de respuesta de las tropas frente a ataques sorpresa. Para las familias de las víctimas y para los miembros de las Fuerzas Armadas, cada bajas de este tipo representa un golpe humano y operativo que exige reacciones concretas en materia de seguridad.
Desde el punto de vista ciudadano, la continuidad de los ataques del ELN mantiene en alerta a las comunidades que viven en zonas rurales donde esa guerrilla hace presencia. Los habitantes de esos territorios suelen ser los más afectados por los enfrentamientos, los secuestros, las extorsiones y las restricciones a la movilidad que imponen los grupos armados.
La advertencia del Presidente ocurre en un momento en el que la política de seguridad del Gobierno se centra en debilitar a los grupos armados organizados a través de operaciones militares sostenidas y golpes a sus fuentes de financiamiento. Hasta ahora, las autoridades han reportado capturas, neutralizaciones y decomisos en distintas regiones del país, aunque los resultados varían según la zona y el grupo criminal.
El Gobierno no ha detallado fechas ni nombres de las próximas operaciones contra el ELN. Tampoco se conocieron reacciones públicas de voceros de esa guerrilla tras el anuncio presidencial. Lo que queda en el aire es si las nuevas estrategias anunciadas por el Mandatario se traducirán en operativos visibles en las zonas donde el ELN tiene mayor presencia.
