La posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, está prevista para el viernes próximo y tendrá lugar en Santiago de Cali, según reportó el diario argentino Tiempo Argentino. El medio señaló, como primer elemento de su cobertura, que el empresario de ultraderecha romperá la tradición de que la ceremonia de transmisión de mando se realice en Bogotá.
Desde la Constitución de 1991, las ceremonias de posesión presidencial en Colombia se han desarrollado en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, ante el Congreso de la República reunido en sesión conjunta. La Plaza de Bolívar ha sido el escenario habitual de transmisión de mando, con contadas excepciones históricas anteriores a la Carta de 1991.
Según la nota de Tiempo Argentino, titulada 'De la Espriella llega al gobierno de Colombia con anuncios rimbombantes', el nuevo jefe de Estado llega al cargo con un perfil empresarial y con anuncios considerados de alto impacto por el medio argentino. La publicación no detalla en el extracto los anuncios específicos a los que hace referencia.
La decisión de mudar la ceremonia a Cali tiene un valor simbólico para la ciudad, que ha sido epicentro de eventos políticos y culturales del país. Cambiar la sede supone desplazar al Congreso y a las delegaciones diplomáticas a una ciudad distinta de la capital, lo que implica logística adicional en materia de seguridad, transporte y protocolo.
Para los ciudadanos, el cambio significa que quienes deseen presenciar la posesión deberán desplazarse a Cali o seguir la transmisión por los medios oficiales. La cobertura mediática nacional e internacional también se concentrará en la capital vallecaucana durante la jornada del viernes.
El extracto publicado por Tiempo Argentino no precisa las razones de la mudanza ni menciona la postura de otras ramas del poder público frente a esta decisión. Tampoco detalla los 'anuncios rimbombantes' a los que alude el titular, por lo que su contenido quedará pendiente de confirmación en próximas comunicaciones oficiales del gobierno entrante.
Queda por conocer si la transmisión de mando incluirá el desfile tradicional, la imposición de banda presidencial y la firma del acta de posesión fuera del Capitolio Nacional. También está por definirse el papel del Congreso en una sede distinta a la suya, aspecto que la fuente consultada no abordó.
El nuevo gobierno arranca así con un gesto protocolar atípico que separa la ceremonia del marco institucional habitual. El contenido del extracto no permite anticipar reacciones de otros sectores políticos ni del cuerpo diplomático, por lo que el alcance político del cambio se conocerá en los días posteriores a la posesión.
