Abelardo de la Espriella anunció que su gobierno no funcionará de manera centralizada desde Bogotá. El presidente colombiano reveló que instalará sedes oficiales en distintas regiones del país, con el fin de acercar la administración a los territorios.
La declaración se produjo en Barranquilla, durante actividades ligadas al Carnaval de la ciudad. Según la fuente, el ambiente festivo, con vallenatos y el calor característico de la costa Caribe, acompañó la visita del jefe de Estado a la capital del Atlántico.
El desplazamiento de la sede de gobierno a ciudades distintas de la capital es un hecho atípico en la tradición administrativa colombiana. Desde el siglo pasado, las presidencias han operado principalmente desde la Casa de Nariño y las entidades del orden nacional en Bogotá, con ministerios y direcciones centrales en la ciudad.
Con la medida, el gobierno busca reducir la distancia entre las decisiones del nivel nacional y las realidades regionales. Las ciudades que albergarán las sedes adicionales deberán ser definidas por el propio ejecutivo, y se desconoce hasta el momento cuáles serán ni cuándo empezarán a operar.
La decisión implica cambios logísticos y de personal. Despachos ministeriales, áreas de atención al ciudadano y equipos de gestión deberán reubicarse o crear nuevas dependencias en las regiones elegidas, lo que requeriría traslados, alquileres de inmuebles y reasignación de funcionarios.
Para los ciudadanos, el efecto práctico podría traducirse en menor necesidad de viajar a Bogotá para trámites o audiencias con altos funcionarios. Si la medida se ejecuta, habitantes de ciudades intermedias tendrían acceso más directo a instancias que hoy solo operan en la capital, aunque todo depende de la implementación.
El momento elegido, en plena fiesta carnavalera, le dio al anuncio un tono cercano y popular. De la Espriella ha insistido en que su paso por distintas regiones del país marcará la diferencia frente a gobiernos anteriores que, según él, permanecieron aislados en la capital.
Por ahora no se han detallado los ministerios que contarán con sedes regionales ni los criterios para escoger las ciudades. El gobierno deberá precisar el alcance de la descentralización operativa, los recursos destinados y el cronograma de apertura de las nuevas sedes en los próximos meses.
