El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó la designación del exsenador Rodrigo Lara como nuevo ministro del Interior. El anuncio se produce en la fase de conformación del gabinete que acompañará al próximo gobierno, según informó DW.
De la Espriella describió a Lara como alguien que “nunca ha dejado de combatir a los corruptos”, una frase con la que buscó destacar el perfil del excongresista. La declaración fue recogida por el medio DW en su cobertura del nombramiento.
Rodrigo Lara es hijo de Rodrigo Lara Bonilla, quien se desempeñó como ministro de Justicia durante el gobierno de Belisario Betancur. El entonces ministro fue asesinado en Bogotá en abril de 1984 por orden del jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar, en un episodio que marcó la historia del narcotráfico en Colombia y que dio origen a la creación de la Ley de Extinción de Dominio.
El exsenador ha hecho carrera en la política colombiana y llegó a ocupar una curul en el Senado de la República por el partido Cambio Radical. Su trayectoria legislativa incluyó debates sobre seguridad, lucha contra la corrupción y reformas institucionales, temas que se cruzan con la cartera que ahora asumirá.
El Ministerio del Interior es una de las carteras más sensibles del gabinete colombiano. Entre sus funciones están las relaciones con los territorios, la coordinación con gobernaciones y alcaldías, la política de orden público y la atención a comunidades indígenas y afrodescendientes. El perfil del titular suele ser clave en momentos de tensión institucional.
La llegada de Lara al Ministerio del Interior se interpreta como una señal sobre las prioridades que el gobierno entrante piensa imprimirle a la cartera. La referencia explícita a la lucha contra la corrupción, en boca del presidente electo, apunta a un eje que según el mismo anuncio guiará la gestión del nuevo ministro.
El nombramiento también reabre el vínculo simbólico con uno de los capítulos más recordados del conflicto contra el narcotráfico en Colombia. El asesinato de Rodrigo Lara Bonilla en 1984 fue uno de los hechos que empujaron al Estado a perseguir judicialmente a los carteles y a dotar a la justicia de herramientas como la citada Ley de Extinción de Dominio.
Queda pendiente conocer los nombres de los demás integrantes del gabinete ministerial y las primeras decisiones que tomará Lara una vez asuma el cargo. La fecha exacta de la posesión presidencial y del equipo de gobierno no fue precisada en el extracto reportado por la fuente.
