El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, expresó este viernes su respaldo al Gobierno y al pueblo de Panamá tras el terremoto de magnitud 7,7 que afectó a ese país y que motivó la activación de una alerta de tsunami en la región del Pacífico. Según la fuente, el mandatario aseguró que Panamá «no está sola» y que cuenta con «el respaldo de Colombia y con toda nuestra disposición» para atender la emergencia.
El movimiento telúrico sacudió a Panamá y disparó los protocolos de alerta en países del litoral Pacífico. Ante este escenario, la Cancillería y los organismos de atención de desastres suelen activar los canales diplomáticos de cooperación para evaluar rápidamente los daños y coordinar el envío de ayuda, en caso de que el país afectado la requiera.
Colombia y Panamá comparten una frontera activa y mantienen vínculos comerciales, migratorios y de seguridad en la región. Esa cercanía geográfica ha llevado a ambos países a cooperar en numerosas emergencias, desde inundaciones hasta crisis sanitarias, mediante sus respectivas unidades de gestión del riesgo y cuerpos de socorro.
El ofrecimiento presidencial se produjo en un momento en el que las autoridades panameñas evalúan los efectos del sismo. La activación de la alerta de tsunami implicó el monitoreo de las costas del Pacífico, incluida la zona del Darién, donde confluyen intereses humanitarios y migratorios de ambos países.
Desde el punto de vista humanitario, el anuncio abre la puerta a que Colombia canalice ayuda a través de entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las Fuerzas Militares o la propia Cancillería, dependiendo de las necesidades que reporte Panamá en las próximas horas.
El mensaje del presidente se difundió por redes sociales, un canal que ha ganado peso en la comunicación oficial desde temporadas recientes. En su pronunciamiento, De la Espriella insistió en la disponibilidad de Colombia para acompañar al país vecino durante la emergencia.
Panamá aún no ha reportado, en el momento del anuncio, un balance detallado de daños materiales ni de víctimas. Las autoridades locales trabajan en la verificación de afectaciones en infraestructura y viviendas, mientras se mantiene el monitoreo de posibles réplicas.
El siguiente paso será esperar que Panamá, si lo requiere, formalice una solicitud de asistencia. A partir de allí, el Gobierno colombiano definirá el tipo de apoyo, que podría incluir personal de rescate, insumos, apoyo logístico o acompañamiento técnico en evaluación de daños.
