El presidente Abelardo de la Espriella anunció que su Gobierno ofrecerá asistencia jurídica a los exmilitares colombianos detenidos en Estados Unidos, procesados por su presunta participación en el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021. El anuncio fue dado a conocer a través del medio mexicano La Jornada.
El magnicidio de Moïse sacudió a Haití y abrió una investigación internacional que involucró a ciudadanos de varias nacionalidades, incluidos colombianos con pasado militar. Varios de ellos fueron capturados en distintos países y otros permanecen en prisión en Estados Unidos a la espera de procesos judiciales. El expediente se convirtió en uno de los casos más sensibles de la justicia internacional reciente.
Con el anuncio, el Gobierno colombiano pasa de una posición de cooperación con las autoridades extranjeras a un rol de acompañamiento directo a los connacionales procesados. Según la información publicada por La Jornada, la asistencia jurídica que se ofrece está dirigida específicamente a los exintegrantes de las fuerzas militares que se encuentran detenidos en territorio estadounidense.
El caso tiene antecedentes en Colombia desde hace tiempo por versiones que algunos de los detenidos habían sido reclutados en el suroccidente colombiano por la presencia de antiguos uniformados que habrían salido del país tras su retiro. Las investigaciones en Estados Unidos han señalado que un grupo de personas ingresó a la residencia presidencial de Moïse en Puerto Príncipe la noche del asesinato.
La decisión de De la Espriella ocurre en un momento en el que el expediente judicial sigue abierto y en el que aún no se conocen todas las sentencias definitivas contra los procesados. Para los familiares de los detenidos, el acompañamiento anunciado representa un cambio en la atención oficial que el Estado colombiano les había brindado hasta ahora.
En el plano diplomático, el asesinato de Moïse generó tensiones entre Haití, Estados Unidos, Colombia y otros países involucrados en la investigación. Washington asumió un rol protagónico en las pesquisas y ha mantenido bajo custodia a buena parte de los sospechosos, incluidos los colombianos. El Gobierno haitiano reclamó durante años mayor cooperación internacional para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
Para la ciudadanía colombiana, el anuncio abre interrogantes sobre el alcance de la asistencia que se prestará, los recursos públicos que se destinarán y los criterios para seleccionar a los beneficiarios. También plantea preguntas sobre la coordinación que se mantendrá con las autoridades estadounidenses, que son las que llevan la jurisdicción del expediente.
Queda por conocer cómo se materializará el acompañamiento anunciado y si el Gobierno establecerá un equipo legal específico para el caso. Los procesos en Estados Unidos continúan su curso y cualquier intervención de defensa tendrá que coordinarse con los tribunales federales que conocen las causas.
