El presidente Abelardo de la Espriella instruyó al Consumo de Colombia en Estados Unidos para que articule el regreso al país del soldado Henry Camargo, según informó El Heraldo. El uniformado se encuentra en Nueva York con una grave afección pulmonar que requiere un trasplante.
Camargo acumula más de 20 años de servicio en las Fuerzas Militares de Colombia. Su condición de salud lo dejó en un centro médico en Nueva York, lejos de su familia y de la red hospitalaria colombiana, por lo que su repatriación depende de una operación logística y diplomática entre ambos países.
La orden presidencial recae sobre el Consulado de Colombia en Estados Unidos, que deberá coordinar los trámites migratorios, sanitarios y de transporte. Este tipo de misiones suelen involucrar a la Cancillería, al Ministerio de Defensa y a empresas aéreas que facilitan aeronaves medicalizadas.
Los vuelos humanitarios están previstos en la normativa colombiana para atender a ciudadanos en el exterior que enfrentan emergencias de salud o situaciones de vulnerabilidad. En el caso de militares heridos o enfermos, los traslados suelen financiarse con recursos del Ministerio de Defensa o de la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares.
La situación revive el debate sobre la cobertura en salud para uniformados en retiro y activos que requieren tratamientos de alta complejidad fuera del país. Aunque la normatividad contempla prestaciones para enfermedades catastróficas, los tiempos del sistema y los convenios internacionales con frecuencia retrasan los procedimientos.
Según la fuente, el soldado necesita un trasplante pulmonar, una intervención que solo se realiza en centros especializados y que demanda donantes compatibles. En Colombia, el Instituto Nacional de Salud coordina la lista de espera para trasplantes de pulmón, un procedimiento poco frecuente en el país por la baja donación de órganos.
El caso de Camargo pone en evidencia la dependencia de la red médica colombiana con hospitales de Estados Unidos y Europa para procedimientos de alta complejidad. Cada repatriación aérea medicalizada puede costar cientos de millones de pesos, dependiendo de la distancia y del equipo clínico requerido.
El gobierno no entregó hasta el momento un parte oficial sobre la fecha del vuelo ni sobre el hospital que recibirá al soldado en Colombia. Queda pendiente también un pronunciamiento del Ministerio de Defensa sobre quién asumirá los costos del traslado y del tratamiento posterior.
La instrucción presidencial se inscribe en la facultad del jefe de Estado para ordenar misiones de asistencia a colombianos en el exterior. Familiares y veteranos han expresado en redes sociales su expectativa de que la operación se concrete en los próximos días para iniciar el proceso de recuperación en casa.
