En una conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el jefe de Estado colombiano, Abelardo de la Espriella, expuso la magnitud del desastre que enfrenta el país tras el terremoto que sacudió varias zonas del territorio nacional. Durante el diálogo, transmitido por el medio La Tercera, el mandatario calificó la situación como un “enorme desafío” de reconstrucción.
De la Espriella sostuvo que Colombia ya llegaba a este sismo con un panorama económico difícil. Lo describió como una etapa “difícil y apocalíptica”, según consta en el extracto de la fuente. El presidente atribuyó ese escenario previo a la administración de su antecesor, Gustavo Petro.
La solicitud central de la conversación fue que Estados Unidos suspenda los aranceles vigentes sobre productos colombianos. De la Espriella planteó que esa medida es necesaria para que el país pueda destinar recursos y esfuerzos a la atención de las zonas afectadas por el movimiento telúrico, sin que las cargas comerciales actuales lo limiten.
La petición se inscribe en una relación bilateral que durante las últimas décadas ha tenido a Colombia como aliado estratégico de Washington en materia de seguridad, comercio y lucha contra el narcotráfico. Los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos colombianos han sido motivo de fricciones en distintos momentos de la relación comercial, y su modificación suele depender de decisiones de la Casa Blanca y de la Oficina del Representante Comercial.
La gravedad del terremoto agrava las necesidades logísticas y fiscales del Estado. Luego de un sismo de gran magnitud, las prioridades suelen centrarse en la atención de emergencias, la reconstrucción de viviendas, la reparación de vías y la asistencia a la población damnificada. Esa cadena de demandas presiona las finanzas públicas y exige reasignaciones presupuestales que, según el Gobierno, serían más viables si se liberan recursos hoy comprometidos por la tarifa arancelaria.
La Tercera, medio citado como fuente, registró la comunicación entre ambos mandatarios. Hasta el momento, la fuente no detalla una respuesta pública del presidente Trump ni un pronunciamiento oficial de la Casa Blanca sobre la suspensión de los aranceles solicitados.
Para la ciudadanía, el eventual levantamiento de los aranceles tendría efectos sobre los exportadores colombianos, que verían reducidos los costos de acceso al mercado estadounidense, y sobre el bolsillo de los consumidores en ambos países, por el efecto en los precios de bienes importados. A esto se suma el impacto fiscal interno que tendría la reconstrucción si la nación no consigue condiciones comerciales más favorables.
El Gobierno colombiano deberá ahora esperar la respuesta de Washington y, en paralelo, coordinar con las autoridades locales el censo de daños, la atención humanitaria y el plan de reconstrucción. La diplomacia comercial y la emergencia por desastre corren en carriles paralelos, pero convergen en un mismo objetivo según el Ejecutivo: recuperar cuanto antes la normalidad en las zonas golpeadas por el sismo.
