El presidente Abelardo de la Espriella lideró la ceremonia de posesión de la nueva cúpula de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. El acto reunió a los altos mandos que asumirán la conducción operativa de la fuerza pública durante su gobierno, según reportó La FM.
En su intervención, el mandatario lanzó una advertencia directa a los grupos armados que delinquen en el país. La frase central fue que los criminales “van a cárceles de verdad”, una expresión que resume la línea de mano firme anunciada por el gobierno desde el inicio de su gestión.
De manera complementaria, De la Espriella prohibió a los funcionarios de su gobierno cualquier tipo de acercamiento o diálogo con estructuras armadas al margen de la ley. La instrucción apunta a cerrar la puerta a contactos que, en el pasado, fueron motivo de controversia política.
La decisión sobre los diálogos tiene antecedentes en la historia reciente del país. En distintos momentos, gobiernos anteriores exploraron acercamientos con organizaciones como las Farc, el ELN o disidencias, con resultados debatidos. El nuevo gobierno se aparta de ese tipo de contactos, al menos en lo que respecta a sus funcionarios.
La cúpula posesionada está integrada por los comandantes generales del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional. Estos oficiales serán responsables de diseñar y ejecutar la estrategia de seguridad en los territorios, donde persisten amenazas del narcotráfico, las disidencias y el crimen organizado.
Para la ciudadanía, el mensaje combina dos componentes. Por un lado, una promesa de judicialización efectiva que lleve a los capturados a centros de reclusión reales, en lugar de mecanismos que terminen en pronta libertad. Por otro, el cierre de canales de negociación que históricamente han generado debate.
La instrucción presidencial también tendrá repercusiones en la relación del Ejecutivo congobernadores, alcaldes y autoridades regionales, que en ocasiones han servido de puente con grupos armados locales. A partir de ahora, esos contactos quedan formalmente restringidos para los representantes del gobierno nacional.
Queda por verse cómo reaccionarán los grupos armados a esta línea de mano firme y si la nueva cúpula militar traduce el discurso en resultados operativos medibles en zonas afectadas por la violencia, el secuestro y la extorsión. La FM seguirá el desarrollo de estas decisiones en los próximos días.
