El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció un acuerdo con Israel para restablecer las relaciones bilaterales entre los dos países, según informó El Sol de México. La medida revierte la ruptura diplomática que el Gobierno de Gustavo Petro había impulsado como protesta por la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza.
De la Espriella asumió el compromiso de trabajar por recuperar y fortalecer los vínculos con el Estado israelí, luego del quiebre reciente. La ruptura se produjo en un contexto de creciente tensión internacional por la escalada militar en Gaza, que generó condenas y distanciamientos de varios gobiernos de la región y de otras latitudes.
Colombia e Israel mantuvieron durante décadas relaciones diplomáticas activas, con cooperación en áreas como agricultura, tecnología y seguridad. La embajada colombiana en Tel Aviv y la misión diplomática israelí en Bogotá operaron de manera continua hasta la decisión del Gobierno Petro de romper el vínculo bilateral.
La decisión del entonces presidente Petro de suspender relaciones fue una de las posturas más firmes asumidas por un gobierno latinoamericano frente al conflicto en Gaza. La medida fue respaldada por sectores de la opinión pública nacional e internacional, y criticada por otros que consideraban que afectaba intereses estratégicos del país.
Con el anuncio de De la Espriella, la política exterior colombiana frente a Israel da un giro en las semanas previas a la posesión presidencial. El restablecimiento de las relaciones implicaría el regreso de embajadores, la reactivación de acuerdos comerciales y la reanudación de programas de cooperación que quedaron suspendidos.
El restablecimiento de las relaciones diplomáticas también reabre el debate sobre el papel de Colombia en escenarios multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas, donde el país ha mantenido posiciones críticas frente a operaciones militares en territorios palestinos.
Para la comunidad colombiana con vínculos en Israel y para los aproximadamente miles de ciudadanos de origen judío en Colombia, el anuncio trae expectativas sobre la normalización de trámites consulares, visas y cooperación educativa que se habían visto afectados por la ruptura.
Sectores empresariales colombianos que mantenían flujos de inversión y comercio con Israel también han expresado interés en la reapertura de canales formales. La relación económica bilateral incluye sectores como tecnología agrícola, ciberseguridad y desarrollo agroindustrial.
El acuerdo con Israel se suma a otras señales de la transición hacia el Gobierno de De la Espriella, que ha planteado una política exterior con énfasis en vínculos tradicionales con Occidente y una revisión de las decisiones del Gobierno saliente en materia internacional.
Queda por conocer la fecha exacta de la normalización plena, los términos del acuerdo y la posición que adoptará Colombia en organismos multilaterales frente al conflicto en Medio Oriente una vez se reinicien formalmente las relaciones diplomáticas con Israel.
