El presidente Abelardo de la Espriella entregó este domingo un balance preliminar de los daños que dejó el terremoto en Cali. Según sus declaraciones, la ciudad reporta 5.000 viviendas averiadas o colapsadas, 35 personas fallecidas, 700 heridas y 188 desaparecidas.
El mandatario señaló que entre las acciones inmediatas del Gobierno nacional se priorizará la búsqueda de los desaparecidos. La instrucción se dirige a los organismos de socorro y a las fuerzas de seguridad que operan en la zona de la emergencia, con el objetivo de ubicar a quienes aún no han sido localizados.
Cali, una de las ciudades más pobladas del país, concentra buena parte del impacto en zonas residenciales. El colapso parcial o total de miles de viviendas deja un saldo que combina emergencias humanitarias, daños materiales y necesidad de reubicación temporal para los damnificados.
La emergencia se produce en un contexto de alta vulnerabilidad sísmica en el suroccidente colombiano. Los municipios del Valle del Cauca y del Cauca han registrado históricamente eventos telúricos que han puesto a prueba los planes de contingencia locales y la capacidad de respuesta nacional.
De acuerdo con la información entregada por el presidente, el balance parcial podría ajustarse en las próximas horas conforme avancen las tareas de rescate, el censo de damnificados y la evaluación estructural de las edificaciones afectadas. Los equipos técnicos trabajan en la identificación de zonas seguras y en la habilitación de refugios.
La atención de la emergencia requiere articulación entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca y las Fuerzas Militares. La coordinación busca garantizar el abastecimiento de agua, alimentos, atención médica y el acompañamiento psicosocial a las familias afectadas.
Para los habitantes de Cali, las prioridades más urgentes son la localización de seres queridos reportados como desaparecidos, la atención hospitalaria de los heridos y un lugar seguro donde pasar la noche. Las zonas donde se concentran los colapsos siguen siendo evaluadas para descartar riesgos adicionales.
El Gobierno nacional anunció que enviará refuerzos logísticos y humanitarios a la capital del Valle del Cauca. También se confirmó la instalación de puestos de mando unificado para canalizar las donaciones, los reportes de personas no localizadas y la información sobre personas fallecidas.
Entre los pendientes quedó la realización de un censo detallado de viviendas colapsadas y averiadas, la caracterización de las familias afectadas y el inicio de los procesos de reconstrucción. La magnitud del daño habitacional sugiere que la recuperación demandará un esfuerzo prolongado en el tiempo.
