El presidente Abelardo de la Espriella informó que cederá el monto correspondiente a su primer salario como jefe de Estado para colaborar con la reconstrucción de dos hogares geriatricos afectados por el terremoto que sacudió varias regiones del país. La información fue publicada por el portal Infobae.
La donación llega en un momento en el que las autoridades nacionales adelantan el censo de daños y la atención humanitarian en las zonas donde el movimiento telúrico dejó afectaciones en viviendas, vías y equipamientos de salud. Los dos geriátricos beneficiarios forman parte de la red de centros que albergan población adulta mayor y que, según reportes preliminares, sufrieron daños estructurales de diversa magnitud.
Los hogares geriatricos en Colombia cumplen un papel central en el cuidado de personas mayores que no cuentan con red familiar cercana o que requieren atención especializada permanente. Tras eventos como un terremoto, estos centros suelen quedar fuera de los esquemas tradicionales de reconstrucción porque su figura juridica, en muchos casos, es privada o comunitaria, lo que dificulta el acceso a recursos públicos de emergencia.
La decisión presidencial se inscribe dentro de las primeras acciones del nuevo Gobierno en respuesta a la emergencia. Aunque la Presidencia no ha detallado en qué consistirá exactamente el aporte ni cuál será el mecanismo de entrega, el gesto se suma a laDeclaración de desastre que permitiría agilizar la asignación de recursos del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo y de otros rubros orientados a la atención de adultos mayores en condición de vulnerabilidad.
Para los residentes y familias de los geriátricos, el aporte directo del presidente puede traducirse en arreglos locativos, reposición de equipamiento médico o asistencia temporal mientras se restablecen las condiciones de habitabilidad. Organizaciones de la sociedad civil que trabajan con población mayor han insistido en que los protocolos de emergencia deben incluir de manera exprés a los centros de larga estancia, dado el nivel de dependencia de sus residentes.
En paralelo, el Ministerio de Salud y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) suelen coordinar la verificación de las condiciones de seguridad estructural de los centros asistenciales. Cuando se trata de adultos mayores, la evacuación y el traslado temporal exigen protocolos específicos por la movilidad reducida y las condiciones de salud de los internos.
La figura del presidente donando su sueldo no es nueva en la región. En distintos países, mandatarios han optado por destinar su salario a causas sociales como gesto simbólico. En Colombia, la remuneración del presidente de la República es fijada por ley y publicada anualmente; cualquier donación voluntaria se realiza con cargo al patrimonio personal del funcionario, no a recursos del Presupuesto Nacional.
La entrega efectiva de los recursos dependerá de la concertación entre el Gobierno, las administraciones de los dos geriátricos y las autoridades locales. También quedará pendiente precisar si el aporte cubrirá exclusivamente la reparación de infraestructura o si se extenderá a la dotación, al personal de cuidado o al acompañamiento psicológico de los residentes, quienes suelen ser los más afectados por el desarraigo tras una emergencia.
En los próximos días se espera que la Presidencia amplíe los detalles de la donación y que las autoridades de Gestión del Riesgo publiquen un balance más detallado de los daños en los dos centros. Mientras tanto, las familias de los adultos mayores institucionalizados aguardan noticias sobre la fecha de inicio de las obras y sobre las condiciones de retorno seguro a los hogares.
