El presidente Abelardo de la Espriella respondió de manera directa a alias Pinocho y fijó un plazo de una semana a los ministerios de Defensa y Justicia para que su sometimiento a la justicia avance sin más dilaciones. La instrucción se conoció luego de declaraciones del cabecilla que habían puesto en duda la voluntad del Gobierno de llevarlo ante los estrados.
Alias Pinocho es señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, una estructura armada ilegal que opera en el norte de Colombia. Su nombre aparece asociado al control de economías ilegales y a acciones violentas en zonas de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus áreas de influencia.
El pronunciamiento presidencial descarta cualquier tipo de negociación con este grupo armado. De La Espriella fue enfático al señalar que con estructuras como las Autodefensas Conquistadores no se conversa ni se pactan acuerdos, y que la ruta es la captura, el procesamiento judicial y la aplicación plena de la ley.
Los ministerios de Defensa y Justicia quedan entonces con una tarea concreta y un reloj corriendo. En siete días deben reportar resultados sobre los avances en la ubicación, judicialización y sometimiento efectivo de alias Pinocho, lo que implica un despliegue coordinado de inteligencia militar, operaciones de fuerza pública y trámites ante la Fiscalía.
La decisión presidencial ocurre en un contexto regional sensible. La Sierra Nevada de Santa Marta enfrenta presiones de distintos grupos armados que disputan el control territorial y las rentas ilegales, lo que mantiene en alerta a las comunidades indígenas, campesinas y a los municipios de la zona.
Para la ciudadanía, el anuncio tiene implicaciones directas en materia de seguridad y de confianza institucional. Si las capturas y judicializaciones se concretan, habitantes de zonas históricamente afectadas por esta estructura podrían ver un alivio en la presión armada. Si el plazo no se cumple, crecerá la incertidumbre sobre la capacidad estatal para cumplir lo prometido.
Analistas consultados en otras oportunidades han señalado que el sometimiento individual de cabecillas, distinto a un proceso de negociación colectiva, suele ser una vía más rápida pero también más expuesta a retaliaciones. Por eso, la protección de testigos, víctimas y líderes sociales de la región se vuelve tan relevante como la captura misma.
El mensaje del presidente fija una línea política clara para su gobierno: frente a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada no hay mesa de diálogo. La siguiente semana será clave para saber si MinDefensa y MinJusticia logran traducir esa orden en resultados visibles sobre alias Pinocho y la estructura que lidera.
Según la fuente, la instrucción se dio en respuesta directa a las declaraciones recientes de alias Pinocho, que habían puesto a prueba la posición del Gobierno. Con el plazo fijado, el Ejecutivo asume el costo público de cumplirlo o de explicar por qué no lo hizo.
