El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, confirmó que asistirá al consejo extraordinario de seguridad convocado en Santa Marta para la noche de este lunes. La sesión se realiza luego de que se conociera un anuncio de paro armado por parte del grupo ‘Los Pachenca’ en el departamento del Magdalena, según informó EL HERALDO.
Frente a esa advertencia, el mandatario lanzó una advertencia directa: “El que no se someta va a terminar en una bolsa”, frase que recoge el medio citado. La declaración se produjo en medio de la escalada de tensión por la situación de orden público que afecta a esa zona del Caribe colombiano.
Santa Marta, capital del Magdalena y uno de los principales destinos turísticos del país, concentra la atención del Gobierno nacional por su peso económico y por su cercanía con zonas donde operan organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y la extorsión. Un paro armado en esa región suele traducirse en restricciones de movilidad, cierres de comercios y temor entre la población civil.
‘Los Pachenca’ es una estructura señalada por las autoridades como una de las bandas heredera del paramilitarismo en esa zona del Caribe. En el pasado ha sido mencionada en investigaciones por narcotráfico, minería ilegal y control social sobre comunidades de Magdalena, Cesar y La Guajira. Los paros armados son una de las modalidades de presión que esos grupos utilizan para retar al Estado y demostrar capacidad de intimidación.
Los consejos extraordinarios de seguridad son el mecanismo habitual que usa el Ejecutivo cuando se presenta un hecho grave o una amenaza que supera la respuesta local. A esas sesiones asisten, además del presidente, el ministro de Defensa, los comandantes de las Fuerzas Militares y de Policía, el fiscal general y, en ocasiones, gobernadores y alcaldes de la zona afectada.
Para los habitantes de Santa Marta y los municipios cercanos, el paro armado implica el cierre de vías, la suspensión del transporte público y la parálisis de actividades comerciales. Sectores como el turismo, la pesca y el comercio formal son los primeros en resentir el impacto económico de este tipo de jornadas, que pueden prolongarse por varias horas o incluso días.
La reacción del presidente se conoce horas después del anuncio del grupo armado y marca el tono con el que el Gobierno enfrentará la situación. Aunque la frase es una advertencia pública, las decisiones operativas sobre refuerzos militares, planes de contención y protección a la población se definirán en la mesa de seguridad instalada en la ciudad.
Queda por verse qué medidas concretas saldrán del consejo de Santa Marta y si se decretará alguna restricción extraordinaria en el Magdalena. La expectativa ciudadana se centra en si habrá refuerzos de fuerza pública, operativos focalizados y un plan de prevención para evitar que el paro armado se extienda a otras zonas del Caribe colombiano.
Por ahora, la alerta se mantiene y el Gobierno concentrará a sus principales mandos de defensa y justicia en la capital del Magdalena durante las próximas horas, según la información publicada por EL HERALDO.
